Desafíos de una economía Post-Covid

Sobre el Autor: Daniel Diez Canseco Terry es VP de emprendimiento de la USIL y Director Ejecutivo de la Asociación Pro Bienestar y Desarrollo.

“La solución a esto deberá venir de un esfuerzo público-privado, un “Consenso nacional” para llegar a un Acuerdo de un plan de reactivación del empleo para el próximo mínimo 5 años.”

El COVID 19 ha sido fundamentalmente un destructor de empleos en el mundo y el Perú no ha sido ajeno a eso. Sólo en la ciudad de Lima se han perdido más de 2 millones de empleos formales en los meses de pandemia (marzo-Julio) siendo el énfasis los jóvenes menores de 25 años, la mayoría de ellos con contratos de locación de servicios (recibos por honorarios, fuera de planillas). El gobierno peruano ha dado una serie de medidas para evitar una mayor caída del PBI (estimada en un 15% para este año) y no quebrar la cadena de pagos de las empresas con programas de garantías y créditos como Reactiva Perú 1 y 2, FAE MYPE y otras medidas que representan un presupuesto del 8-10% del PBI peruano.

A su vez, en su discurso del 28 de Julio, el presidente Vizcarra anunció el impulso de otros programas como “Cómprale a mi Perú” para el apoyo a empresas proveedoras locales de las entidades del Estado o la reactivación de los grandes Megaproyectos de construcción y sectores productivos con nuevos mecanismos de “gobierno a gobierno”, con lo que se incentivará la Inversión pública y privada en los próximos años. Lo que aún no está claro es que cómo se van a recuperar los empleos perdidos y por ende el Consumo de las familias (en el Perú el Consumo privado es el 65% del PBI), sólo en la región de Cusco se estima según el INEI que el desempleo subirá al 30% de la PEA en el año 2020.

Las medidas tomadas desde marzo por parte del gobierno para proteger el ingreso de las familias han sido insuficientes. Sólo en los últimos 4 meses, 8.5 millones de familias peruanas han recibido un sólo Bono Universal de 760 soles para su subsistencia. La mayoría de las personas que perdieron sus trabajos (empleos formales) ya hicieron uso de todos los mecanismos de ahorro que tenían como CTS, liquidación, % AFP etc, algunas (la mayoría) se han reinventado y muchos han pasado al Sector informal de la Economía. Los programas de “Arranca Perú” o “Trabaja Perú” anunciados el 28 de Julio por el presidente para proyectos sociales de construcción de caminos, carreteras, saneamiento o viviendas son sólo paliativos de empleos temporales con los cuales no lograremos en el corto plazo regresar a los niveles de ingreso y consumo de las familias peruanas con la consecuente ruptura de sus cadenas de pagos personal y el incremento en sus deudas bancarias y morosidad en los pagos de sus diversas obligaciones (pensiones de educación, alquileres y servicios múltiples).

La solución a esto deberá venir de un esfuerzo público-privado, un “Consenso nacional” para llegar a un Acuerdo de un plan de reactivación del empleo para el próximo mínimo 5 años. El reto será identificar las fuentes de ingreso y empleo en cada una de las regiones del país para impulsarlas y considerarlas dentro del plan de reactivación 2021-2026. Promover la inversión en las principales actividades productivas especialmente los sectores vinculados a la exportación: agroindustria, hidrocarburos, minería y Pesca.

Finalmente promover un amplio programa de educación emprendedora a través de las Universidades, las Cámaras de Comercio y municipios para apoyar la reinvención de los peruanos y formar empresarios con una nueva visión global, con formación de competencias blandas y digitales, que entiendan los nuevos retos de la transformación tecnológica global, que pueda entender de los nuevos modelos de negocio y la importancia de la formalidad.

Reusar para reducir: Lo natural es transformar

Sobre las Autoras: Alejandra Cuba y Jazmín Cuba son co-fundadoras de CaoPack, startup que reutiliza subproductos alimentarios y los convierte en biomateriales compostables, solubles en agua e incluso comestibles. Su propuesta también se puede aplicar para biotextiles, envases y empaques. 

“¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?”

El Perú es un país megadiverso con una poderosa biodiversidad de flora y fauna, que nos permite tener una gran variedad de alimentos en el mercado internacional y nacional. Sin embargo, muchos de estos vienen generando una variedad de residuos con diferentes características y grandes volúmenes, poniendo a nuestro país en la incómoda situación de verse invadido por la contaminante industria de plástico y papel, tardando el primero más de 500 años en desintegrarse o como en el caso del segundo, estimulando la deforestación de nuestros árboles.

Es en este punto donde nos preguntamos ¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?

La respuesta es no, y desde la búsqueda de una propuesta de solución a esta problemática nació la visión de CaoPack donde plasmamos el concepto de “lo natural es transformar”. Es así que el primer reto que afrontamos fue buscar la posibilidad de darle una segunda vida a los subproductos de determinada industria alimentaria, siendo la primera con la que experimentamos la del cacao, y que nos permitió entender que este concepto era aplicable en otros subproductos con el fin de convertirlos en materia prima para la creación de diferentes biomateriales.

Entonces entendimos que era posible tener alternativas frente a materiales que tienen un grave impacto ambiental como el plástico y el papel. Teniendo como pilar principal la innovación y el valor agregado a los residuos, desarrollamos biomateriales que tienen diferentes aplicabilidades ya sea para funcionar como envases para alimentos, jabones o bolsas estilo pana para joyería. Logrando una propuesta que puede ayudar a reducir la basura informal que daña nuestros paisajes, las miles de toneladas de residuos que sustituyen a los derivados del petróleo o evitan la tala de árboles y una propuesta para todas las empresas que están en la búsqueda de alternativas sostenibles de empaques.

Este camino no ha sido sencillo, toda historia tiene un comienzo, y como startup especializada en biotecnología y materiales el inicio fue difícil y tuvimos que apoyarnos en entidades que creen y apuestan por propuestas de alto impacto abriéndose todo una abanico de posibilidades que empezó con la participación en programas como Jump Chile, el acceso a fondos del Estado (Innovate Perú) y programas que creen en la tecnología y poder femenino como The Seed Factory (Start-Up Chile), siguiendo con difusión a nivel internacional como WeXchange, Young entrepreneurs kick-off, Future Agro Challenge, y Entrepreneurship World Cup, grandes oportunidades que nos permitieron iniciar nuestro vuelo y mantenerlo para seguir compartiendo con el mundo nuestro mensaje: “lo natural es transformar”.

Muy creativo, poco innovador

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.

“La creatividad […] es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes.”

Constantemente escucho acerca de productos y servicios “innovadores” que salen al mercado. Me preocupa mucho ver cómo las personas utilizan innovación y creatividad como sinónimos. Esta discusión, lejos de ser una semántica, tiene impactos importantes en el resultado final del producto, servicio, modelo de negocio, red, etc. Hay muchísima creatividad entre nosotros; sin embargo, poca innovación. Se vende la idea de creatividad y poco se habla de cómo ponerla en valor o ejecutarla ni de las capacidades que se necesitan para hacerlo.

¿Qué es ser creativo? Desarrollar nuevas posibilidades, proponer cosas distintas y novedosas. Es tener una idea nueva, o adaptar alguna idea vieja a otro problema o industria. Esto no implica que esta creatividad vaya a ser adaptada por el mercado, insertada o validada por alguna industria.
¿Qué es innovación? Es la implementación de las ideas nuevas y útiles que vienen validadas por el mercado. La ejecución de las ideas creativas es un proceso que suele ser más complejo que el proceso creativo en sí.

Es común el creer que la creatividad conduce directamente a la innovación, y por esto la confusión. Sin embargo, sabemos que es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes. La innovación trasciende y vas más allá. Los procesos de innovación en la empresa si bien dan márgenes para el error deben tener métricas, entre ellas, las de éxito.

Según Gibson, la innovación debe:
• Retar lo establecido: Desafía las ortodoxias y cuestionando los dogmas
• Aprovechar las tendencias
• Utilizar tus fortalezas, apalanca los recursos
• Comprender necesidades

Es muy importante entender que la idea creativa no sirve en el mercado (entendiendo su utilidad como generadora directa de ingresos) hasta que ha sido validada y adaptada por él.
Es para realizar esta ejecución donde entran los emprendedores, ya sean intraemprendedores o no, los emprendedores son los que ejecutan en el mercado, los que validan la propuesta con usuarios y clientes, los que ven si la propuesta creativa pasará a ser innovadora, o si esta debe ser iterada o pivotear.
Creatividad sin innovación, es como un sueño; innovación sin creatividad, no puede existir. (Schnark)

“No quiero innovación abierta”- Por qué te doy la razón (en parte)

Sobre el Autor: Javier Benavides es socio de Investa VB, financiero y estratega de la innovación. Realidad y futuro juntos para construir puentes racionales entre la innovación (un medio) y el core business corporativo con un objetivo claro: capturar mercados y ganar la preferencia del cliente de manera rentable y generadora de valor a corto, mediano y largo plazo. Customer Centric no basta si no hay sentido común empresarial.

“El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía.”

En pocos años – al menos en Latinoamérica pareciera así – la innovación abierta industrial se ha vuelto algo de moda. Primero veíamos a los laboratorios de innovación con mucha gente nueva, con rutinas nuevas, metodologías nuevas, pero con escasos resultados reales (efecto en Estados Financieros, en el valor en bolsa, en la percepción de clientes, etc.). Muchos que innovaron y se atrevieron a establecer “elementos diferentes” con el ánimo de revolucionar la industria se dieron cuenta que las revoluciones aún están bajas pues la cultura no estaba entrenada. Peor aún, no hay un eje de transmisión claro de ese “turbo” que debería brindar la innovación. Incluso, las áreas de investigación y desarrollo tradicionales aún tienen un poder fuerte (y muchas veces, mejores resultados a corto plazo).

Algo no está funcionando bien. ¿Quizás el refrán “más vale malo conocido que bueno por conocer” anotó un punto más a su favor?

Desde el lado de las compañías, aprender a entenderse con startups resulta bastante difícil – ya sea en la exploración o en la inversión. En el Perú ya hemos visto movimientos en la gestión de startups adquiridas por corporaciones que indican acomodos severos en la estrategia y en la sinergia con el core de negocio. Estos acomodos dilatan la adquisición de la innovación y debilitan las ventajas competitivas inicialmente pensadas. Mientras, la innovación interna muchas veces se mantiene separada en toma de decisiones respecto de la integración con estas innovaciones que vienen desde afuera. Desajustes que pasan luego factura.

Desde las startups, llegar a negocios equilibrados puede resultar un infierno. No conocer a su cliente ni el fit del producto, además de tener que lidiar con falta de protocolos al adquirir innovación y ejecutivos con carácter oportunista son parte del problema. Esto lleva a elementos extremos como los siguientes:

• Inequidad en la generación y gestión de la propiedad intelectual,
• Tiempos de negociación interminables,
• No se sabe quién toma la decisión,
• Acuerdos de confidencialidad y no competencia desequilibrados,
• Obstáculos al uso del aprendizaje ¡incluso para generar mejores versiones!,
• Pruebas de concepto en las que prima la intención de ingeniería reversa,
• Periodos de prueba exagerados,
• Periodos de pago largos.

El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía. Desde el lado de las startups también es útil para aprender a conocer la realidad de las corporaciones y su proceso de adquisición de valor. Mutuo aprendizaje pendiente.

Las corporaciones no son cucos ni hadas, tampoco las startups. Sólo son diferentes y con pendientes en aprender la cultura de la contraparte para llegar a acuerdos que nos permitan riesgos aceptables, convertibilidad de la innovación en valor de manera veloz y mayor valor para los intervinientes.

Si aún no estás en esta etapa, es lógico que no quieras innovación abierta. Nadie la querría. Pero quizás te quede la sensación de que te estás perdiendo de algo muy importante para el presente y futuro.

Mompreneurs, mujeres con uñas de acero

Sobre la Autora: Karen Montjoy es Coordinadora General de Incubadora Innova ESAN, Vicepresidente de Perú Incuba y, CEO y fundadora de Indes Perú (Salvy Natural).

“Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.”

Si eres de aquellos emprendedores que se ha amanecido trabajando, que ha perseverado más de cinco veces con bancos e inversionistas y que se ha caído y se ha levantado sin cesar.

Sorry que pinche tu globo, es bastante, pero no te creas que es algo extraordinario.

Miles de emprendedoras “mujeres” y “madres” además de haber pasado por eso lo hacen cargando a un bebé de una mano y tipeando con la otra, limpiando la casa, dando la leche y a la vez preparando una propuesta a un inversionista. Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.

Pero estas wonderwoman no son recientes, las Mompreneurs vienen sumando tendencia desde hace décadas. Solo que hoy obviamente llaman más la atención porque cada vez son más las que se compran un Porsche y un cavernícola les pregunta ¿Quién es tu marido? O cuando viajan a Bahamas con su nana y en migraciones no le creen que es madre soltera. En el mundo de la tecnología las mujeres Steam sobresalen, y en los negocios, las Mompreneurs.

Para los hombres con síndrome de donjuanismo, toparse con una Mompreneur es su peor pesadilla, si pensaban que con un hijo las dominaban, pues controlar a una mujer financieramente independiente se les vuelve imposible.

Las madres emprendedoras “Mompreneurs” aprenden a manejar sus decisiones y sus tiempos con un expertise magistral, mágicamente extienden el uso de sus 24 horas al máximo de su productividad. Su mayor motivación les sale de las entrañas, sus hijos, y es por eso que nunca se detienen.

Desde una pequeña tienda hasta dueñas de industrias multimillonarias forjadas con sus propias manos. Cada década se multiplican. La contrapartida es que para ellas les es muy difícil mantener una relación de pareja. En pocas palabras se enamoran como lo hacen las mujeres inteligentes, como bestias.

Encontrar a un hombre que las apoye y que no le importe que brilles más que él, es peor que encontrar una aguja en un pajar. Si lo tienes de verdad cuídalo. Si no lo tienes mejor ni busques porque solo conseguirás vagos o cazadores de fortuna.

¿Nuestra sociedad está lista para la explosión de Mompreneurs? Lo dudo, como dije hay cada cavernícola educado y hasta con posgrados que siempre nos será más difícil escalar la montaña. No pasa por educación, pasa por factor cultural.

Pero si la sociedad no está lista, que más da.

Tampoco eso nos detiene.

Los bionegocios como promotor de desarrollo en las regiones del Perú

Sobre la Aurora: Brenda Costas es Gerente de la incubadora de empresas de la Universidad Nacional Agraria La Molina, Incubagraria.

“Si aprovechamos y juntamos las ventajas competitivas, como la de ser emprendedores y poseer biodiversidad, surgen empresas exitosas que se convierten en motores de desarrollo.”

Los peruanos tienen muchos motivos para sentirse orgullosos; uno de ellos es que el Perú es uno de los 17 países con mayor diversidad en el mundo. Contiene en su territorio casi el 10% de las especies mundiales de flora, 2.000 especies de peces, 1.736 especies de aves, 332 especies de anfibios, 460 especies de mamíferos, y 365 especies de reptiles (Banco Mundial, 2013). Sin embargo, paradójicamente, las zonas altoandinas y selváticas, las más extensas en territorio y biodiversidad, son donde se concentran altos índices de pobreza.
En ese contexto, los bionegocios surgen como una alternativa basada en el aprovechamiento sostenible de productos de la biodiversidad teniendo en cuenta criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica. Estos emprendimientos incorporan los costos por la conservación de los recursos naturales, la inclusión de comunidades y conocimientos tradicionales en la generación de valor y la dinamización de las economías locales (MINAM, 2019). Además, se convierten en una importante ventana de oportunidades para las regiones al mejorar la calidad de vida de las familias, a través de la generación de empleo y el incremento de ingresos.
Además, no olvidemos que el Perú es uno de los países con una innegable población emprendedora que ocupa el primer puesto en el índice del espíritu emprendedor en Latinoamérica y el Caribe, según el estudio Global Entrepreneurship Monitor 2017-2018. Por ello, si aprovechamos y juntamos las ventajas competitivas, como la de ser emprendedores y poseer biodiversidad, surgen empresas exitosas que se convierten en motores de desarrollo.
Solo por mencionar algunos ejemplos podemos citar el caso de la empresa QAYA que usa pieles provenientes de residuos de la pesca artesanal y subproductos de la acuicultura para fabricar cuero de pescado y confeccionar calzados y accesorios como billeteras, mochilas, carteras y mascarillas anti COVID-19. Asimismo, Naturally Divine, una empresa que produce y comercializa productos nutracéuticos amazónicos de gran calidad y se enfoca en la belleza y bienestar, apuesta por el aprovechamiento de un superalimento amazónico que es el macambo e involucra a la mujer en el proceso de pelado del fruto. También está Juan Laura-The Chocolate Farmer, una empresa que produce barras de chocolate artesanales al 70 % y 79 %, elaboradas con cacao nativo orgánico proveniente de la zona del VRAEM.
Definitivamente, los bionegocios producen un impacto positivo en la sociedad y deben ser promovidos y respaldados por actores públicos, privados y la sociedad civil mediante iniciativas como las que ya se vienen implementando; por ejemplo, la publicación de los “Lineamientos generales para identificar y promocionar los econegocios y bionegocios” y el Catálogo de Econegocios y Bionegocios por parte del Ministerio del Ambiente, el concurso Reto Bio del Ministerio de Producción que otorga fondos de cofinanciamiento a emprendimientos que ponen en valor los recursos naturales; y el acompañamiento y soporte a los emprendimientos por parte de las incubadoras y aceleradoras de empresas a nivel nacional.
Sin embargo, aún se requiere sumar esfuerzos para impulsar los bionegocios a gran escala, a través de más fondos de capital público, políticas públicas de promoción, flexibilización y actualización de normas regulatorias para la comercialización, incentivos para empresas sostenibles, inversión privada e investigación del valor nutricional y medicinal de nuevos productos de la biodiversidad.

“De los peruanos depende aprovechar las ventajas competitivas para diversificar los ingresos en la economía y mejorar el bienestar las familias”.

¿Cómo iniciar un emprendimiento tecnológico?

Sobre el Autor: Israel Luis, CEO de Löfte y ganador del CBC Perú 2018

“Sentir que realizas un producto o servicio para alguien que lo usará es asombroso, pero no es lo más importante, […]. Lo esencial es que satisfaga una necesidad y que tu cliente esté dispuesto a pagar por ello.”

Tener una visión clara de tus objetivos al iniciar un emprendimiento permite ser claro en la planeación y permite una ejecución inmediata. No obstante, nos podemos sentir abrumados tan solo con la idea de iniciar, especialmente al tener que decidir por donde comenzar, al no saber cuánto tiempo/esfuerzo acarreará y si finalmente valdrá la pena o no. Yo fui líder de Lofte, un emprendimiento tecnológico y actualmente estoy realizando mis estudios de doctorado en Suecia. Así mismo, viajé por diversas partes del mundo capacitándome y presentado el invento/modelo de negocio de mi emprendimiento. En esta breve nota trataré de responder estas interrogantes de acuerdo con mi experiencia personal.

Desde que inicié a estudiar ingeniería mecatrónica en la PUCP estuve interesado en el desarrollo de ropa inteligente, lo cual lo logré de manera parcial en mi tesis de bachiller. Parcial porque solo realicé un modelo matemático del producto, pero no un prototipo por lo complejo del sistema. Luego de mi tesis, pasé meses tratando de desarrollar la tecnología solo. No obstante, los resultados no me convencieron: no tenía recursos económicos para implementarla y solo tenía mi visión y mis ganas de tener un prototipo mas no un plan en concreto. Mi intención era desarrollarla y comercializarla, que las personas lo usaran, que tuviera algún impacto en mi entorno, pero eran tantas las opciones que tenía que tomar que no sabía qué decisión tomar al respecto.

Creo firmemente que el primer paso fue el decidirme y tratar de armar una idea sobre lo que quería que fuera, y no fuera, el producto que quería desarrollar. Quería hacer un exoesqueleto, un traje inteligente que aumente la fuerza del usuario, ese fue mi punto de partida. No estaba interesado en desarrollar otra tecnología que no sea esa. Decidir eso desde el inicio me permitió desechar ciertas opciones y enfocarme; pero no fue suficiente.

El segundo paso fue encontrar a un equipo; personas que complementen la visión que tenía y que sean capaces de realizar el trabajo que yo no podría hacer. Tuve la bendición de tener a un equipo talentoso y creo que es ahí donde el camino del emprendimiento comenzó oficialmente. Uno de ellos era un ingeniero industrial, José Joya, el cual siempre fue inciso al momento de preguntar: “¿Y dónde compraremos esto? ¿Cuánto costará esto otro? ¿Por qué no llamas más apoyo? Se demoran mucho” Preguntas sumamente molestas para alguien que ve a su producto como su hijo, pero finalmente necesarias. Había una dinámica amigable pero retadora y eso es importante. Constituir un equipo implica tener un balance en el mismo. Contamos con un ingeniero mecatrónico especializado en programación y una diseñadora industrial, Bryan y Consuelo, ambos extraordinariamente hábiles y comprometidos, pero al igual que yo, centrados en el producto. Fue Joya y Araceli, estudiante de gestión, quienes le brindaban armonía al avance del emprendimiento.
El tercer punto fue tener un plan en concreto. Existen diversas plataformas para aprender los conceptos básicos de emprendimiento en caso seas una persona cercana a la tecnología como yo. Por ejemplo, en la plataforma virtual EDX (www.edx.org/es) encontraras cursos básicos. Yo tome dos dictados por el MIT, y fueron muy buenos. Hay un libro que particularmente marco mi ritmo: “La disciplina de emprender: 24 pasos para lanzar una startup exitosa”. En ella narran una ruta sistemática de que pasos seguir para describir y construir valor a mis futuros clientes. Tuve la fortuna de conocer el autor del libro y participar en el campamento de emprendimiento del MIT en Australia. Hay muchísima más literatura, pero les recomiendo leer este en particular, no tiene pierde. Así mismo, también es sumamente importante conectarte con otras personas que compartan las ganas de emprender. En la UNI, Jhosep Guzman lidera el programa PROIN, el cual tiene como objetivo iniciar a las personas en el mundo del emprendimiento no importa su profesión. Sumamente recomendable para contagiarse de las ganas de emprender y conocer a sus futuros socios. Y por último en la PUCP existe EQUIPU, quienes tienes retos y programas para apoyar emprendimiento, ellos fueron de mucha ayuda en nuestro camino.

Por otro lado, el tiempo que acarrea depende de tu compromiso con el mismo. Desde el inicio debes de ser disciplinado y entender que tanto las horas que emplees y la energía que le ponga tu equipo y tú son limitadas y por lo tanto deben de ser contabilizadas. Es normal malgastarte, completamente común y si eres joven no hay problema porque tienes tiempo y lo pasas con amigos. El problema viene cuando contrastas tu avance con tu visión. Una cuota de realismo siempre es indispensable. Creo que es importante registrar tu avance de manera diaria y semanal. Proponerse metas que sea cuantificables, festejar los logros y tener el compromiso de quedarse hasta tarde de ser necesario. Ese equilibrio se obtiene con la experiencia y no podrás adquirirlo de algún libro o video motivacional.

Finalmente, quisiera brindar algunos unos consejos para el caso particular de emprendimientos tecnológicos.

En primer lugar, como ingeniero, reconozco que sentir que realizas un producto o servicio para alguien que lo usará es asombroso, pero no es lo más importante, al menos no en emprendimiento. Lo esencial es que satisfaga una necesidad y que tu cliente esté dispuesto a pagar por ello. Punto, no hay nada más. Importa poco o nada si es inalámbrico o no, o el color que tenga, si tu usuario percibe valor y paga por ello, estas por buen camino.

En segundo lugar, siempre debes cuidar a tu equipo. Siempre, no hay peros que valgan. En el camino se cometerán errores, pero es necesario recordar que si hay gente que cree en tu visión es porque creen en ti y necesitas tener en cuenta que son personas con sus propias necesidades. Normalmente vemos en los medios noticias sobre “aquel individuo que se desvela por crear algo que nunca ha sido creado”. Pues bueno, si existe aquello, pero es engañoso, siempre hay un equipo detrás y un equilibrio es vital, sino la gente se irá, molesta y engañada, y estarás solo.

En último lugar, debes procurar estar abierto a aceptar que estas equivocado y pedir ayuda. Recibirás comentarios positivos y negativos. Ambos debes tomarlos con pinzas. Los positivos pueden hacer que te duermas en tu hipotética victoria y los negativos que te retrasen por algo que no está comprobado. Céntrate en el valor que le brindas a tu usuario, trabaja en ello y estarás por buen camino.

Ejecutivo: 5 Must Do si Quieres Emprender

Sobre el Autor: Javier Benavides es socio de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa con un claro entendimiento de la realidad empresarial. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.

“Tips para los que busquen empezar o estén en esos inicios que son un reboot personal para un futuro más fresco”.

Algunas compañías de Headhunting y de Outplacement, ante la falta de oferta laboral y la recesión COVID-19, buscan cambiar de rubro (en argot emprendedor, pivotear) hacia enseñar a emprender. Ese es un gran acierto pues apuestan a que el emprendimiento se puede enseñar (paradigma aún presente en muchas personas) y tratan de salir de su zona de comfort (ahora ni el Ministro de Trabajo puede conservar el suyo).

Aún así, hay mucho que aprender en el camino. No todos emprenderán por necesidad, sino porque ven alguna oportunidad en el mercado o por buscar cumplir su misión personal (es casi imposible que su empleador lo logre). Aquí algunos tips para los que busquen empezar o estén en esos inicios que son un reboot personal para un futuro más fresco.

1.       Usa tus activos más valiosos, que son tu conocimiento y tu red de conexiones (todos tenemos gran red de contactos, pero conexiones reales…). Sino sería como que tu empresa deje de usar su fábrica para construir una nueva.

2.       ¡Presupuesta! Tiempo, dinero, conexiones, salud emocional, paciencia de familia, todo es limitado. Así que considera tus recursos antes de iniciar/emprender un viaje que es largo y que puede cambiar tu vida. Pon un límite para que no te enamores del proyecto. Un negocio propio no es un hijo ni una mascota; si no funciona, termínalo.

3.       No lo hagas solo. Si estás construyendo sobre tus fortalezas y aprendizajes, probablemente estés obteniendo información para armar tu negocio de muchas personas. ¿Qué te parece ir más allá e involucrarlas? Si tienen una misión compartida, puedes airear el problema que quieres resolver no sólo para explorar el problema, sino para recoger el sentimiento del mercado. Probablemente estés hablando con la persona que será tu próximo proveedor, tu próximo cliente, tu próximo vendedor, ¡tu próximo socio!

4.       Ejecuta, Erra, Aprende, Ejecuta mejorado. El miedo al error y al cambio es el enemigo. ¡Y está dentro! No lo dejes ganar, apóyate en tu gente (si estás empezando, tus amigos y familia) para sacar fuerzas. Todo inicio implica imperfección y quizás caídas iniciales. No pierdas tiempo más que para reflexionar, preparar y ejecutar tu siguiente movida y upgrade personal.

5.       Lidera. Con los tips anteriores integrados, probablemente te estés convirtiendo en un nodo de tu mercado. Toma el poder y dedícate a servir a ese mercado con humildad, empatía, valores y profesionalismo. No te conviertas en un seguidor de las tendencias (si eres un líder, deberías empezar a generarlas, no a seguirlas) pues nadie puede predecir el futuro. Más bien, ¡empieza a construir el futuro!

¿Cómo es el ecosistema de las startups?

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.
Es un lugar común entre los estudiosos de la innovación y el emprendimiento hablar de ecosistemas. Un ecosistema es una comunidad de los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan entre sí. De este modo un ecosistema de emprendimiento e innovación consta de varios grupos de interés que están interconectados: el emprendedor, el estado, los inversionistas, la academia, corporaciones, los clientes o usuarios y los agentes de soporte.

En estos últimos meses la pandemia ha generado una crisis sin precedente:
• El número de empresas que está cerrando sigue creciendo (en su mayoría PYMES las cuales aportan más del 70% de la PEA)
• La oferta se mueve más lento que la demanda: Es difícil que las grandes empresas contraten el mismo número de personas de tiempos pre-pandemia pues el shock actual no sólo se ha dado por menor oferta sino por una disminución del poder adquisitivo.

Entonces, ¿qué podemos hacer como país? Hoy más que nunca, el ecosistema debe prosperar y cada jugador debe cumplir los papeles que les corresponde sin que esto implique que todo será éxito ya que como en todo ecosistema podemos esperar nacimientos, crecimiento, evolución, destrucción supervivencia. Lo que es alimento para uno será muerte para otros y algunos agentes se complementarán en círculo de vida de cooperación, competencia y coexistencia:

1. Emprendedores: Buscar soluciones a problemas reales, hoy hay muchos problemas no solucionados (incluso problemas que hace 6 meses no existían), esto abre muchísimas oportunidades para emprender.
2. Estado: fondos no reembolsables y financiamiento no son suficientes, un marco legal propicio para la atracción de inversiones, para crear y cerrar empresas, que incentive la formalidad y la competencia es necesario. La falta de estas condiciones (entre otras) hacen que sea poco atractivo escalar startups basadas Perú (una vez que tienen tamaño, se constituyen en otro lugar), los incentivos tributarios no son atractivos, las normativas para propiedad intelectual o desarrollo de innovación en el país son muy burocráticas y anacrónicas; etc.

3. La academia debe continuar con lo bueno y empezar a pensar en un I+D+i estratégico, investigar y apoyar en la solución de problemas en conexión con el mercado. Las patentes, investigaciones, estudios de las universidades deben (o al menos un % de ellos) empezar a generar flujos de efectivo directos o indirectos al ecosistema. Por otro lado, las unidades encargadas deben conectar entre sí, muchas veces operan como entes independientes sin ninguna comunicación.

4. Los agentes de soporte deben continuar apoyando y muchos deben reenfocar sus esfuerzos en apoyos reales a emprendimientos que realmente tengan potencial.

5. Los inversionistas de riesgo deben incrementar la confianza en los emprendedores: la cultura de confianza nos es ajena y no hemos logrado aún un mercado de inversión con una mentalidad real de riesgo. El dinero no es suficiente, sino es necesario aportar “Smart Money”.

6. Las corporaciones deben adoptar procesos de innovación abierta que no solo las ayuden a generar mayores eficiencias, sino que generen efectos multiplicadores en la economía gracias a las startups que actúen como proveedores servicios.

7. Los clientes hoy ya son más exigentes, las empresas tienen la obligación de ser circulares y sostenibles no sólo económicamente, sino social y medio ambientalmente. El nuevo consumidor es socialmente responsable.

En un ecosistema sano todos juegan un papel; todos necesitan del otro, y el todo hace más que la suma de las partes. La falta, ausencia o mal funcionamiento de uno de los agentes puede implicar el colapso de todo el ecosistema.

¿Por qué el miedo al fracaso es tu mayor problema?

Sobre el Autor: Pepe Villatoro es un emprendedor galardonado a nivel mundial. Ha creado 5 empresas y fue el Director de WeWork para América del Norte. Actualmente, es cofundador y CEO de Fuckup Nights, un movimiento presente en 330 ciudades de 90 países, y colabora con gobiernos y empresas para ayudar a crear un cambio de mentalidad. Le encanta viajar, una buena comida y buenas conversaciones.
Porque un filósofo muy capo lo dijo. Parafraseando a Émile Durkheim (1858-1917), a quien llamamos el filósofo Fuckup:

“El capitalismo se basa en el individualismo y la esperanza. La sensación de ser un fracaso es la carga particular que llevamos a lo largo de nuestras vidas en el capitalismo moderno “. -Emile Durkheim

Si Durkheim dijo eso en el siglo XIX … bueno, ¿qué pasa ahora, cuando cada uno de nosotros enfrenta una competencia creciente y expectativas elevadas?

No sé sobre ti, pero en Fuckup estamos cansados de que la sociedad celebre las historias de éxito simplistas (y a menudo inexactas) de los Gates y Zuckerbergs del mundo.

Para casi todos nosotros, hay un momento en la vida cuando miramos hacia atrás y nos damos cuenta de que no hemos logrado ninguno de nuestros objetivos de vida. Para mí, es que no soy financieramente independiente, no tengo un six-pack (que no sea en el refrigerador), y no he creado el impacto de cambio mundial que imaginé hace 15 años.

Nos han enseñado que la responsabilidad de nuestro éxito recae en nosotros mismos. Que siempre podemos hacerlo mejor, si solo trabajamos más duro y pensamos positivamente. Pero no todos podemos ser Rocky Balboa.

La idea de que ser una buena persona requiere siempre esforzarse más sin un final a la vista, es la razón por la cual, el fracaso se convierte en una catástrofe, que termina definiendo nuestra identidad. Además, si fallamos o no somos lo suficientemente buenos, debido a fuerzas externas, la gente dirá que solo estamos buscando excusas.

Nos hacen creer que la sociedad es justa, que el libre mercado es verdaderamente libre y que controlamos nuestro destino. Las personas que fracasan o no cumplen con las expectativas son menos inteligentes o mediocres, mientras que las personas exitosas son trabajadores que tienen valor.

Excepto que eso no es cierto. Las sociedades deben darse cuenta de que nosotros, como individuos, no tenemos el control total de cada resultado. El fracaso de cualquier tipo y en cualquier nivel es en parte una desgracia, no un reflejo de nuestro carácter e identidad.

Nuestras circunstancias, como la llamada lotería genética, qué pasaporte tenemos, a qué escuela asistimos, dónde vivimos, los imbéciles que se cruzan en nuestro camino, pandemias, etc., son factores que definen profundamente nuestro éxito o falta de él.


Ok, entonces que puedo hacer?

A la mierda el sistema. El capitalismo se basa en el individualismo y la comparación. Libérate de ese juego peligroso tanto como puedas. No te dejes vivir en un mundo de miedo.

En primer lugar, cuestiona tu definición de éxito. ¿Realmente lo creaste? O tal vez tu definición de éxito como dinero, poder y fama fue implantada por los medios de comunicación.
¿Realmente quieres enfocar tu vida en el trabajo de altos ingresos solo para convertirte en la persona más rica del cementerio?

Deja de centrarte en la validación externa y la acumulación. Cuando preguntas cuáles son los mayores arrepentimientos en los lechos de muerte de distintas personas, estas a menudo dicen que lamentan haber trabajado demasiado y no pasar más tiempo con sus seres queridos. ¿De qué te arrepentirás?

Segundo, deja de compararte con los demás. No caigas presa de la trampa de comparación del capitalismo que te convierte en un consumidor pasivo, que se esfuerza constantemente por tener más que la persona a su lado, y luego la siguiente persona, y luego la siguiente. Tener más que otros, y trabajar hasta la muerte para llegar allí, no garantizará ningún tipo de satisfacción.

Lo más importante es conocerte a ti mismo. Vive una vida más auténtica, que es el único tipo de vida que no puedes joder. Lo mejor es que cuanto más vivas esta vida, más fluirán tus actividades diarias y encontrarás personas como tú. Personas que valoran cosas similares y comparten su definición más profunda de éxito.

Pregúntate a ti mismo. Diseña tu vida. Esa es la forma de vivir una vida que está menos limitada por el estigma del fracaso.