Gestión pública descentralizada del emprendimiento y la innovación en el Bicentenario

Sobre el Autor: Bronny Loayza es Project Manager en Peru Global Projects PGP, con experiencia en gestión comercial, marketing, administración, finanzas y emprendimiento. 

“Si hay una nueva visión política que inspire a nuestros gobernantes a desplegar nuevas estrategias de desarrollo económico y social, manteniendo la cercanía con la población, implementado una gestión por resultados en todas las Instituciones del Estado, el Perú podría alcanzar una nueva convivencia social y una reactivación económica inclusiva en los próximos 3 a 5 años.”

A pocos meses de celebrar 200 años de fundación republicana, el Perú tiene grandes retos pendientes por superar; algunos de ellos son: la alta informalidad empresarial y laboral, la baja productividad empresarial (especialmente en las micro y pequeñas empresas), la excesiva concentración de grandes y medianas empresas en Lima; entre otros. Si queremos llegar a ser un país moderno, desarrollado y descentralizado, es necesario comprometer a los diversos actores del sector público y privado a superar estos retos a través de una “agenda país”.

Cada día, miles de peruanos emprenden un negocio ya sea por necesidad de emplearse o por una oportunidad identificada en el mercado. Los emprendimientos en general explican la actual estructura empresarial de la economía peruana[1] conformada por el 95.9% de microempresas, 3.6% son pequeñas empresas, 0,1% son medianas empresas; y sólo el 0,4% son grandes empresas formales. A su vez, la gran mayoría de emprendedores se mueven en la informalidad y contratan alrededor del 72% de los trabajadores informales siendo la principal fuente de empleo para la mayoría de peruanos en todas las regiones del país[2]. Por su parte, las medianas y grandes empresas son quienes tienen mayor capacidad para contratar empleo formal están ubicadas mayormente en Lima con el 66.4% y 72.62% respectivamente.

Son diversos los motivos que explican la informalidad empresarial y laboral; algunos tienen que ver con barreras legales para la formalización, otros con el comportamiento del empresario (es conveniente mantenerse en la informalidad); y otros con la baja productividad de las empresas. Para poder mejorar la productividad y competitividad de los emprendimientos, mypes, pymes y empresas en general, se debe fomentar la innovación como uno de sus componentes principales[3]; ello implica adoptar una nueva mentalidad para que los emprendedores, empresarios y el Estado inviertan y apuesten por la innovación.

Por el lado de los emprendedores, hay un avance interesante -pero insuficiente- en la generación de nuevas empresas con perfil innovador y potencial de crecimiento en el mercado; particularmente en Lima, en donde se encuentran los agentes que forman el ecosistema de emprendimiento e innovación. Fuera de Lima, los emprendedores innovadores tienen dificultades para acceder a mercados de mayor tamaño, a inversionistas y en generar sinergias con grandes empresas; adicionalmente a ello, no cuentan con el apoyo formal de los gobiernos locales.

En el empresariado, la innovación cuesta ser entendida en su real dimensión y aún no es considerada por muchos gremios empresariales como prioridad y factor clave para poder competir en estos tiempos. Salvo excepciones, en general hay barreras para desarrollar una cultura de innovación a nivel organizacional y destinar parte de las utilidades en I+D.

Por el lado del Estado, el emprendimiento y la innovación es gestionada directamente por el gobierno central a través de los Ministerios y el Concytec como organismo especializado. Los logros obtenidos a la fecha no parecen estar claros; sin embargo, la inversión en innovación debería ser al menos cinco veces más de lo que se invierte hoy; para ello, se ha elaborado el Plan Nacional de Competitividad y Productividad 2019-2030 el cual se encuentra en ejecución.

Por lo expuesto líneas arriba, es necesario realizar cambios comenzando por la mentalidad de la clase política que dirige el país. El Perú es diverso, complejo y no es viable dirigirlo como si fuera sólo una parte de Lima (“Lima Moderna”), es necesario adoptar un sistema de gestión pública descentralizada en una segunda fase y adaptada a los tiempos actuales. Estas reformas deben considerar la formación de verdaderas regiones -y no departamentos- para pasar de 26 gobiernos regionales a 12-16 con indicadores y metas asignadas (Ej.: crecimiento del empleo formal, n° de Startups regionales, etc.), articulados con los programas nacionales del gobierno central y empoderados eficazmente junto con sus funcionarios de las Gerencias de Desarrollo Económico y Social. Asimismo, las reformas deben incluir a las 194 Municipalidades Provinciales y 1,634 Municipalidades Distritales urbanas y rurales de todo el país.

Los países desarrollados normalmente son descentralizados y dependen tanto de la inversión privada como pública; es por ello que no llama la atención que las autoridades de gobiernos subnacionales promuevan la inversión privada en sus territorios, fomenten el crecimiento y la internacionalización de sus empresas representativas, al igual que sus startups y el arribo de talento humano a sus regiones. Si hay una nueva visión política que inspire a nuestros gobernantes a desplegar nuevas estrategias de desarrollo económico y social manteniendo la cercanía con la población, implementado una gestión por resultados en todas las Instituciones del Estado, el Perú podría alcanzar una nueva convivencia social y una reactivación económica inclusiva en los próximos 3 a 5 años.
 

[1] Anuario Estadístico Industrial, MIPYME y Comercio Interno – Produce 2018
[2] Economía informal en Perú: Situación actual y perspectivas – CEPLAN mayo 2016
[3] La Productividad como clave del crecimiento y el desarrollo del Perú y el mundo – BCRP junio 2016

Travesías jurídicas de fundadores de startups

Sobre la autora: Fiorella Torres Niño es socia de Investa VB, CFO de AGROS y miembro del Interim Steering Committee del Global Youth Community (GYC). Fue elegida como 1 de los 75 jóvenes líderes a nivel global por la UNESCO.

“Los emprendedores deben de tener las cosas claras y escritas respecto a los temas más delicados o de elevado impacto jurídico, tales como la creación de la compañía, propiedad intelectual y la estructura accionaria.”

Muchos fundadores de startups suelen subestimar el factor jurídico en sus operaciones diarias, en la toma de decisiones, y a lo largo del desarrollo de la empresa, es decir, desde su creación (o incluso a veces antes) hasta su exit o adquisición de la startup. Y en diversos casos, el factor jurídico termina siendo decisivo entre el éxito o la quiebra de la startup.

A partir de la experiencia y casuística de diversos fundadores, abogados e inversionistas, se pueden identificar tres principales temas legales y jurídicos, en los cuales los fundadores de startups suelen cometer errores.

1. Constitución de la empresa

Hay dos pilares básicos que todo emprendedor debe de tener en cuenta: el cómo y el dónde.
En términos de cómo es constituida, la mala gestión de este proceso puede generar no solo límites innecesarios en las relaciones empresariales, o de alianzas con otros agentes, sino también se podrían generar cargas impositivas muy elevadas, o pérdida de beneficios tributarios, y sin sentido alguno.
Tal es el caso cuando se realiza una deficiente definición del objeto o alcance de la empresa, más aún si se trata de una Fintech, cuyo pago de impuestos deber de estar relacionado con sus ingresos (sean comisiones o no), y no con el capital que custodia, de ser el caso.

Otro error usual ocurre cuando se inicia una empresa, se obtienen acciones, pero no se fija una base o costo inicial de estas acciones. Por lo que los impuestos a pagar, ante el incremento del valor de la empresa, no serían sobre la ganancia de capital, sino sobre la revalorización de la nueva base de las acciones. Esto podría suceder con mayor periodicidad (aún peor) si se encuentra en un periodo de vesting. Lo anterior ocurre en EE.UU., cuando no se presenta el 83B, el cual debe de realizarse durante los 30 días siguientes después de la emisión de acciones y la creación de la empresa. Su registro no es complicado, pero el emprendedor debe de tener cuidado de no olvidarse de ello. Un buen abogado debería de hacerlo automáticamente, pero no siempre es el caso.

En cuanto al dónde constituir la empresa, también hay que tener mucho cuidado, no por el tamaño del estado, o provincia, o país, sino de cómo es la ley corporativa en ese lugar. En términos generales, se busca crear una empresa en un lugar donde la ley corporativa sea transparente, balanceada, justa, y ampliamente testeada en el tiempo, tanto para los emprendedores como para los inversionistas, cuyas relaciones a lo largo del tiempo permitirán el crecimiento y éxito de ambas partes. Asimismo, un inversionista no va a querer invertir en una startup si es que no conoce la jurisdicción del lugar donde está constituida, debido a que generaría mayores costos de adaptarse a la misma y de hacer todo el due diligence necesario para determinar, en un primer momento, si es una opción involucrarse con la nueva jurisdicción.

Por su parte, el emprendedor debe de tener cuidado, a su vez, cuando se crea una holding. Esto sucede usualmente cuando se quiere levantar dinero en una ronda de inversión, o expandirse a otro mercado internacional.

Un caso típico es la de una startup, que fue creada inicialmente en un país pequeño o con un ecosistema de startups no tan desarrollado, la cual requiere crear una empresa en EE.UU. por ejemplo, Delaware, debido a que su ley corporativa es ampliamente aceptada y preferida por muchos inversionistas. Y el emprendedor debe de tener en mente cómo se conectan todas las cosas, debido a que se pueden generar innecesariamente grandes gastos tributarios al trasladar el intangible (propiedad intelectual) de la subsidiaria a la holding.

2. Propiedad intelectual

No solo es clave que el emprendedor tenga en cuenta las patentes, las cuales tienen un mayor protagonismo en ciertos sectores y startups, sino también el clásico problema entre trabajadores y cofundadores cuando entran o se retiran de la startup. El tema de la propiedad intelectual debería de hablarse abiertamente desde etapas iniciales de toda startup.
La falta de lo anterior no solo pone en riesgo la sostenibilidad de la empresa en cuanto al intangible dentro de la misma, sino también genera fuertes trabas a la hora de conseguir financiamiento y querer levantar una ronda de inversión.

¿Por qué al levantar una ronda? Porque un buen Venture Capital (VC) o inversionista ángel no invertirá en una startup cuyo valor (activo intangible) no es necesariamente suyo. Asimismo, deja espacio a posibles demandas y hasta la posible quiebra de la startup. Muchos cometen ese error. Así, es usual escuchar historias de discusiones internas entre los fundadores de una startup, que dejaron de trabajar juntos, donde uno argumenta que el otro se robó parte de la propiedad intelectual. Otro caso muy usual es la de dos emprendedores que trabajaron juntos, pero nunca crearon una empresa, y más adelante, uno de ellos decide crearla, pero el otro emprendedor reclama parte de la propiedad intelectual de la nueva empresa.

3. Inversiones desordenadas

Todo emprendedor debe de tener las reglas de juego claras y acuerdos definidos, tanto con sus inversionistas (desde friends & family) y los distintos stakeholders, como con respecto a su cap table y la información que comparte. Esto, con el fin de evitar arrastrar complicaciones futuras que podrían resultar muy caras de arreglar. Y en lo posible, mantenerlo lo más simple posible.

En línea con lo anterior, es importante que el emprendedor entienda los términos generales de los inversionistas, y que se enfoque especialmente en los temas de discusión relacionados a economía (valorización) y control (participación, votos, información). Estos dos temas o pilares determinarán la dinámica futura de la startup, tanto en su funcionamiento (obligaciones y roles), como a la hora de levantar dinero en sus próximas rondas (facilidad y flexibilidad).

Se debe de encontrar un balance entre los dos pilares mencionados. Y tanto la startup como los inversionistas deben de estar alineados con los objetivos, la visión a largo plazo, y la etapa misma de la startup. Va a ser totalmente distinto el caso de una startup en etapa temprana, que de una en series C. La startup no debe de perder la versatilidad y libertad para desarrollar el proyecto que requiere para su crecimiento. Su foco principal debe de ser en su cliente, en su core, y en el negocio. Levantar dinero es el medio y no el fin.

Las condiciones finales deben de buscar ser justas para todas las partes. Y la definición de lo “justo” es en muchas veces un tema de negociación estratégica entre la startup y el inversionista. La apuesta del emprendedor y del inversionista no es al hoy o al presente, sino a largo plazo, tanto en aspectos monetarios, como también en las interacciones, oportunidades, y los cimientos de las relaciones entre las partes.

Por su parte, cabe mencionar que tener un cap table ordenado es esencial y se debe de manejar desde el día 1. Es muy usual ver casos de emprendedores con discusiones internas, que se retiran, que entran, lo que impacta en la distribución del accionariado, en especial si se encuentran en un proceso de vesting.

Adicionalmente, es recomendable tener un data room, distinguiendo entre data sensible o no, con todos los datos importantes sobre la startup y su seguimiento sobre aspectos legales, financieros, cap table, pitch, entre otros.

A partir de todo lo anterior, cabe resaltar que es importante que, desde el inicio, los emprendedores tengan las cosas claras y escritas respecto a los temas más delicados o de elevado impacto jurídico, tales como la creación de la compañía, propiedad intelectual y la estructura accionaria. Reordenar lo anterior y su posible reconstrucción, pueden ser realmente complejos y caros, en muchos casos. Se requiere muchísimo más tiempo y esfuerzo reconstruir lo que no se previó con anterioridad.

Por último, el emprendedor debe de reconocer, que entre los integrantes de la startup, están trabajando juntos en crear valor dentro de la startup, y que el simple hecho de tener una idea no tiene una relación directa con el valor final de largo plazo de la startup. A diferencia de un “tuve una idea que otro lo está implementando”, el arduo proceso de construcción y crecimiento de la startup es lo que realmente crea valor.

Retos de Transformación para el Emprendimiento Tradicional

Sobre la Autora: Pilar Stewart Barragán es Coordinadora de Comunicación y Apertura de Mercado en Sector 3 Social Venture Group.

“Para las Mypes con negocios tradicionales, los cambios acelerados han representado un desafío turbulento. A diferencia de las startups, estos no suelen tener una cultura de cambio constante y de adaptación rápida.”

La transformación social que afrontamos llegó de manera abrumadora, despertando en la organización a la cual pertenezco gran preocupación sobre la reacción de nuestros empresarios, quienes de manera imprevista se encontraron con un desafío de adaptación y cambio acelerado, sumado a la necesidad de
acceso a infraestructura tecnológica para mantenerse conectados.

Después de 8 meses, podemos decir que nos hemos llevado varias sorpresas en cuanto al desempeño de nuestros empresarios en su proceso de transformación. En lo personal, me gusta ver esta transformación como una ola.

En ella encontramos actores “Espectadores”, aquellos que no se atrevieron a entrar al mar, pensando que la ola no los iba a alcanzar; los “Curiosos” que aún sin tener un conocimiento previo, se atrevieron a entrar al mar y en el intento de correr la ola se han caído muchas veces. Y es aquí donde encontramos los grupos más interesantes: los “Desahuciados”, que son aquellos que deciden no levantarse más, y los “Avezados”, que estudian la marea y el viento para correr la ola con un estilo novedoso y diferente.

La oportunidad y el reto lo tenemos todos, pero ¿de qué dependen los perfiles antes mencionados? De muchos factores: Disposición, necesidad, tiempo, habilidad, etc. Esta segmentación no busca evidenciar casos perdidos; al contrario, tienen como objetivo identificar los perfiles de empresarios que necesitan de acompañamiento, empuje y un trabajo constante por parte de las organizaciones para darles oportunidad de pararse en la tabla y correr la ola.

Alicia Gonzales, dueña de Casablanca Helados Gourmet, tiene una chacra de alimentos orgánicos en Pachacámac. El atractivo del negocio de Alicia radica en “vivir la experiencia” del paseo por su chacra y finalizar la visita comiendo helados hechos con los insumos del huerto y comprando en su mercadito los productos de temporada. Frente al distanciamiento social, Alicia, sin dudarlo, se enfrentó a la ola que se le puso enfrente, amenazando su economía familiar y la supervivencia de su emprendimiento.

Ante esto, Alicia implementó nuevos canales de venta: se sumó a una tienda virtual de productos orgánicos, activó la venta de sus productos a través de Whatsapp y redes sociales. También innovó en la creación de nuevos productos envasados, como mermeladas y salsa de tomate. Encontró la forma de mantener sus helados para distribuirlos junto a todos sus productos a través del delivery. Definitivamente Alicia tuvo muchas caídas, pero sin duda es una Avezada.

Si algo puedo compartir de mi experiencia, es que existe una necesidad grande de trabajar en la cultura de cambio de los empresarios tradicionales. Las organizaciones que trabajamos con este público debemos propiciar espacios de aprendizaje constante, empujarlos al ecosistema emprendedor y fomentar el mindset de crecimiento, donde es posible hacer negocios tradicionales de formas innovadoras.

Nos encontramos afrontando el reto de reducir la brecha entre los “Espectadores” y los “Avezados”, y acompañar en el aprendizaje de los “Curiosos” para disminuir el número de “Desahuciados”. Abrazamos la cultura de cambio y evolución para acompañar y apoyar a nuestros empresarios en la transformación de sus negocios.

Este es el presente de la industria de eventos

Sobre el Autor: Pepe Villatoro es un emprendedor galardonado a nivel mundial. Ha creado 5 empresas y fue el Director de WeWork para América del Norte. Actualmente, es cofundador y CEO de Fuckup Nights, un movimiento presente en 330 ciudades de 90 países, y colabora con gobiernos y empresas para ayudar a crear un cambio de mentalidad. Le encanta viajar, una buena comida y buenas conversaciones.
A estas alturas del año, estamos hartos de seguir escuchando sobre la pandemia de COVID-19, los retos y los problemas. Eso es algo que ya discutimos anteriormente en este blog especial. 😉

Y aunque esto no ha terminado, creemos que es necesario mirar hacia el futuro, un futuro que esta crisis nos obligó a imaginar e implementar en cuestión de semanas para poder sobrevivir. 

Es por eso que hemos recopilado algunos de los formatos que nunca imaginamos ver en la comunidad de Fuckup Nights y que definitivamente moldeará la forma en que hacemos eventos. Y no solo nuestros eventos, si no que cualquier otra experiencia y encuentro entre personas en los años que vienen.

Eventos digitales

La respuesta por default ante esta crisis fue pasar todo a online. Nuestras cuentas de Zoom y Skype jamás estuvieron más activas. Así fue como surgieron nuestras ediciones de Cuarentena. Primero en Italia (en aquel momento, fue de los primeros países en iniciar la cuarentena) con un evento regional, donde participaron organizadores de Fuckup Nights de distintas ciudades italianas. Después, en cuestión de semanas, fue en todo el mundo.
“Fuimos pioneros en esta nueva forma de hacer nuestros eventos y aunque fuimos muy rápido de la fase de ideación a implementación, nunca nos negamos a contar una historia de fracaso profesional sólo porque no se ajustaba al formato.” -Romina Henle, Fuckup Nights Lugano
Por suerte, nuestra comunidad global de organizadores de Fuckup Nights se pusieron manos a la obra con agilidad. Y la respuesta rápida del movimiento empezó a mantener el ritmo de eventos mensuales.
Adaptar nuestro característico formato presencial fue un gran reto y nos llevó un tiempo entender completamente cómo mantener a nuestra audiencia enganchada. Por aquellos días, los eventos online, webinars, talleres, juntas y encuentros eran parte del día a día y pronto se empezó a volver aburrido y cansado, pues la gente pasaba la mayoría de su día detrás de un monitor.
Luego de un par de meses en los eventos digitales, algunas ideas para diversificar el formato empezaron a surgir. Mujeres sin filtro fue uno de los primeros eventos online temáticos en aparecer, con valientes historias de madres y emprendedoras. Tiempo después, nuestra edición Diverso: LGBTQ+

Para esta edición especial, tuvimos la oportunidad de tener por primera vez una selección completa de speakers trans en Latinoamérica y la premier en vivo de una nueva canción del Coro Gay de la Ciudad de México, un drag show digital. En resumen, El evento que jamás imaginamos organizar.
La normalizada posibilidad de compartir tu fracaso sin salir de casa se volvió una fortaleza, e hizo posible encontrar increíbles historias de speakers especializados y de nicho para estas ediciones especiales de muchas partes del mundo.

¿Pero qué pasa con los eventos presenciales? ¿Están completamente olvidados ahora?
No realmente. Aunque al momento de escribir este blog algunos países están experimentando diferentes etapas de la pandemia, muchos otros empiezan a poder salir y seguir con la “nueva normalidad”. Con algunas restricciones, claro.

Conoce las 10 cosas que aprendimos organizando eventos online.

Eventos presenciales

En la segunda mitad del año, algunos países en Europa empezaron a relajar las medidas de esparcimiento, y algunos eventos han sido gradualmente permitidos con un número limitado de asistentes, distancia social y recomendaciones básicas de higiene.

¿Qué esperar del futuro en la industria de eventos? Esa es una pregunta que tal vez no tenga una respuesta clara, pero lo que es seguro, es que las medidas actuales serán más comunes en los años por venir.

¿Seguirá la pandemia acechando un año más? Serán más comunes los eventos con las medidas pertinentes ya que más países relajarán las medidas de confinamiento. ¿Seremos germofóbicos después de esta crisis? Algunas personas apreciarían en el futuro un poco de sanitizante y toallitas desinfectantes como kit de bienvenida. ¿Nos atacará otro virus? Los organizadores de eventos sabrán cómo tratar epidemias locales. Incrementará la consciencia que hay sobre este tema en el futuro.

Algo similar sucedió en Waterloo.
¿Qué hacer cuando hay una restricción de distanciamiento social y quieres juntar alrededor de 70 personas para escuchar fracasos? Los reúnes en un estacionamiento… obviamente.

Su edición de “Aire y fracasos frescos  como lo llamaron los organizadores locales en Waterloo, Canadá, fue una Fuckup Night digna de verse. Respetando la distancia social y los eventos en lugares ventilados, el equipo local tuvo la idea de hacer el evento en el estacionamiento de un colaborador y salón para eventos.
Bastó con un par de sillas, círculos de gis y buenos speakers para hacer posible esta inusual y muy necesaria edición. Evento que curiosamente sucedió junto a una tienda de detección de COVID-19.

Al igual que en Waterloo, algunas otras ciudades alrededor del mundo han tomado la iniciativa y crearon soluciones originales alineadas a las medidas recomendadas. Ciudades como Cluj-Napoca, Kuala Lumpur, Sofía y Basilea empiezan a asomar la cabeza en la nueva normalidad.

Una nueva normalidad lista para ser inventada. Porque ya sabes, las crisis vienen de la mano con innovación e ingenio.

Eventos híbridos

¿Pero por qué solo enfocarse en en eventos digitales y presenciales cuando puedes tener ambos? Los eventos híbridos han aparecido en esos lugares intermedios dónde puedes organizar eventos físicos pero la locación o las restricciones limitan el alcance.

No importa qué le depara a la industria de eventos, los eventos híbridos están para quedarse. Y todas las posibles dinámicas en un evento de este tipo son tan emocionantes como ilimitadas.

Tomemos como ejemplo Armenia. La comunidad de Fuckup Nights allá ha crecido mucho en los últimos años. Una pandemia definitivamente no es un obstáculo para ellos.

Después de algunas colaboraciones con un aliado local de realidad virtual, esta alianza encontró una oportunidad durante esta crisis para florecer y crear la primer Fuckup Night en realidad virtual del mundo. ¿Sorprendente, no?
Tal vez pienses que sigue siendo un formato digital, y estás en lo correcto. Sin embargo, la tecnología de RV puede mejorar enormemente la experiencia y hacerlo sentir como un evento en persona. Mientras que los after parties pueden ser difíciles de hacer online, el equipo local de Armenia fue capaz de organizar una fiesta de networking virtual en una terraza virtual… en un edificio virtual. 
Tal vez se sienta extraño físicamente hasta que la tecnología sea más accesible, pero sigue siendo interesante. Las conexiones son genuinas. Estuvimos con personas que no habíamos visto en un año o más. –Vjihanyan, Fuckup Nights Armenia
Aún hay que voltear, caminar y hablar para interactuar. Sin medidas de distancia social, solo tú, tus lentes de RV y una cerveza en tu sala. Aún más emocionante, los lugares y escenarios son completamente customizables, divertidos y creativos. Puedes aplaudirle a los speakers e incluso reaccionar en tiempo real como un post de Facebook para mostrar tu apoyo.

Ahora, llevándolo a un plano estrictamente híbrido y dejando de lado el equipo de RV, los eventos físicos y transmitidos online siempre han existido, y en estas circunstancias hacen más sentido que nunca.

Nuestra colaboración con Money fest, un evento en la Ciudad de México, también tuvo que hacerse de forma híbrida. Siguiendo la temática de cultura financiera del festival, surgió una edición de fracasos financieros. Mientras que los anfitriones y los speakers fueron grabados en un set en vivo, el festival tuvo que ser transmitido online. Pronto tuvimos gente en redes sociales compartiendo sus fuck ups y preguntas para los expertos en el complejo mundo de la economía.

Pronto los beneficios de tener reuniones y webinars remotos se notaron en nuestros eventos privados para empresas.
Más compañías se están dando cuenta de la importancia de no dejar que la productividad y la moral decaigan en estos tiempos, y están colaborando con nosotros para crear espacios de innovación y vulnerabilidad mientras se ahorran las complicaciones y logística de hacer eventos presenciales. Las oportunidades de llevar más y mejores speakers motivacionales de forma remota son enormes.

Aún no hay certeza para el futuro de los eventos, pero tener la oportunidad de reaccionar y adaptarnos a la crisis del presente nos otorga más claridad sobre los siguientes paso a tomar y el camino por el que nos lleva la innovación.

#Sharethefailure

La importancia de un MVP o Producto Mínimo Viable

Sobre el Autor: Piero Linares es Co-Founder y CEO de Fitia
Una de las cosas más importantes que debe hacer una startup en su etapa temprana, es crear un MVP: Minimum Viable Product o Producto Minimo Viable
 
¿Qué es un MVP? Eric Ries (autor de “The Lean Startup”), lo define como: “la primera versión de tu producto que te permita recolectar el máximo feedback de tus clientes y aprender, con el mínimo esfuerzo”
 
En una encuesta conducida por CB Insights, se encontró que la principal razón por la cual una startup fracasa es porque no existe una necesidad del producto.
 
Es común que las startups se pasen 6 meses, 12 meses o hasta 18 meses construyendo un producto para que luego, en la fecha de lanzamiento, se den cuenta que nadie necesitaba lo que construyeron.
 
El MVP existe para evitar lo anterior. La idea de este es lanzar un producto lo más rápido posible con el menor presupuesto posible. Esto te va a permitir validar si existe una necesidad de mercado, recibir una inmensa cantidad de feedback y lo más importante, ahorrar tiempo.
 
¿Qué puede ser un MVP? Puede ser algo tan simple como una página web o un video, lo fundamental es que te permita validar las hipótesis de mercado y usuario objetivo que formulaste inicialmente.
 
Estos casos de estudio relevantes te pueden ayudar a tener una idea de cómo formular tu MVP:

1. Dropbox

Drew Houston (cofundador de Dropbox) sabía que no quería perder tiempo desarrollando un producto para que luego nadie lo compre. Entonces validó su idea con algo muy simple: un video.
En este video de 4 minutos, Drew muestra un “prototipo” de Dropbox (cuando en verdad no existía). Fue compartido en una comunidad de early adopters y el efecto fue abismal: consiguió que más de 70,000 personas se inscriban en la lista de espera, en un día.

2. Facebook

Cuando se lanzó Facebook, tuvo las características de un MVP (con solo aquellas funciones esenciales). La idea era conectar a las personas y realizar reuniones. Solo las personas dentro de Harvard podían utilizar el servicio. En 24 horas, consiguieron más de 12,000 usuarios registrados.

3. Airbnb

Cuando lanzaron su plataforma web, no habían mapas, no habían formas de pago y el CTO trabajaba part-time. La plataforma era poco amigable; sin embargo, mostraba la verdadera propuesta de valor. Ahora, cuentan con más de 260 millones de huéspedes en más de 65,000 ciudades.
Aparte de los ejemplos anteriores, existen infinidades de formas para lanzar un MVP. Una estrategia para productos físicos o tangibles (por ejemplo, un reloj), es crear una página web o una página de Instagram/Facebook que muestre el diseño y funciones de tu producto. Para esto no es necesario mandar a producción ningún prototipo o invertir una cantidad relevante de dinero.
 
El éxito lo puedes medir según cuántas personas presionan el botón de “Pre ordenar” dentro de tu página web o cuántas personas te preguntan sobre más información en redes sociales. Si no recibes la cantidad de interés que pensabas desde un inicio, entonces has descubierto que no existe una necesidad y te ahorraste una cantidad abismal de tiempo.
 
Un error común en las startups es pensar que el primer lanzamiento del producto o MVP es un evento histórico y que todo tiene que estar “perfecto”.
 
Ninguno de los MVP de las empresas anteriores era “perfecto” (ni se acercaba a ello). Nadie se acuerda de la fecha de lanzamiento de estas empresas ni tampoco de otras como Google, Uber o Twitter. Lo cierto es que ahora, todas ellas, valen billones de dólares.
 
Como diría Reid Hoffman (co fundador de Linkedin): “Si no estas avergonzado de tu primer producto, entonces has lanzado muy tarde”.
 

Desafíos de una economía Post-Covid

Sobre el Autor: Daniel Diez Canseco Terry es VP de emprendimiento de la USIL y Director Ejecutivo de la Asociación Pro Bienestar y Desarrollo.

“La solución a esto deberá venir de un esfuerzo público-privado, un “Consenso nacional” para llegar a un Acuerdo de un plan de reactivación del empleo para el próximo mínimo 5 años.”

El COVID 19 ha sido fundamentalmente un destructor de empleos en el mundo y el Perú no ha sido ajeno a eso. Sólo en la ciudad de Lima se han perdido más de 2 millones de empleos formales en los meses de pandemia (marzo-Julio) siendo el énfasis los jóvenes menores de 25 años, la mayoría de ellos con contratos de locación de servicios (recibos por honorarios, fuera de planillas). El gobierno peruano ha dado una serie de medidas para evitar una mayor caída del PBI (estimada en un 15% para este año) y no quebrar la cadena de pagos de las empresas con programas de garantías y créditos como Reactiva Perú 1 y 2, FAE MYPE y otras medidas que representan un presupuesto del 8-10% del PBI peruano.

A su vez, en su discurso del 28 de Julio, el presidente Vizcarra anunció el impulso de otros programas como “Cómprale a mi Perú” para el apoyo a empresas proveedoras locales de las entidades del Estado o la reactivación de los grandes Megaproyectos de construcción y sectores productivos con nuevos mecanismos de “gobierno a gobierno”, con lo que se incentivará la Inversión pública y privada en los próximos años. Lo que aún no está claro es que cómo se van a recuperar los empleos perdidos y por ende el Consumo de las familias (en el Perú el Consumo privado es el 65% del PBI), sólo en la región de Cusco se estima según el INEI que el desempleo subirá al 30% de la PEA en el año 2020.

Las medidas tomadas desde marzo por parte del gobierno para proteger el ingreso de las familias han sido insuficientes. Sólo en los últimos 4 meses, 8.5 millones de familias peruanas han recibido un sólo Bono Universal de 760 soles para su subsistencia. La mayoría de las personas que perdieron sus trabajos (empleos formales) ya hicieron uso de todos los mecanismos de ahorro que tenían como CTS, liquidación, % AFP etc, algunas (la mayoría) se han reinventado y muchos han pasado al Sector informal de la Economía. Los programas de “Arranca Perú” o “Trabaja Perú” anunciados el 28 de Julio por el presidente para proyectos sociales de construcción de caminos, carreteras, saneamiento o viviendas son sólo paliativos de empleos temporales con los cuales no lograremos en el corto plazo regresar a los niveles de ingreso y consumo de las familias peruanas con la consecuente ruptura de sus cadenas de pagos personal y el incremento en sus deudas bancarias y morosidad en los pagos de sus diversas obligaciones (pensiones de educación, alquileres y servicios múltiples).

La solución a esto deberá venir de un esfuerzo público-privado, un “Consenso nacional” para llegar a un Acuerdo de un plan de reactivación del empleo para el próximo mínimo 5 años. El reto será identificar las fuentes de ingreso y empleo en cada una de las regiones del país para impulsarlas y considerarlas dentro del plan de reactivación 2021-2026. Promover la inversión en las principales actividades productivas especialmente los sectores vinculados a la exportación: agroindustria, hidrocarburos, minería y Pesca.

Finalmente promover un amplio programa de educación emprendedora a través de las Universidades, las Cámaras de Comercio y municipios para apoyar la reinvención de los peruanos y formar empresarios con una nueva visión global, con formación de competencias blandas y digitales, que entiendan los nuevos retos de la transformación tecnológica global, que pueda entender de los nuevos modelos de negocio y la importancia de la formalidad.

Reusar para reducir: Lo natural es transformar

Sobre las Autoras: Alejandra Cuba y Jazmín Cuba son co-fundadoras de CaoPack, startup que reutiliza subproductos alimentarios y los convierte en biomateriales compostables, solubles en agua e incluso comestibles. Su propuesta también se puede aplicar para biotextiles, envases y empaques. 

“¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?”

El Perú es un país megadiverso con una poderosa biodiversidad de flora y fauna, que nos permite tener una gran variedad de alimentos en el mercado internacional y nacional. Sin embargo, muchos de estos vienen generando una variedad de residuos con diferentes características y grandes volúmenes, poniendo a nuestro país en la incómoda situación de verse invadido por la contaminante industria de plástico y papel, tardando el primero más de 500 años en desintegrarse o como en el caso del segundo, estimulando la deforestación de nuestros árboles.

Es en este punto donde nos preguntamos ¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?

La respuesta es no, y desde la búsqueda de una propuesta de solución a esta problemática nació la visión de CaoPack donde plasmamos el concepto de “lo natural es transformar”. Es así que el primer reto que afrontamos fue buscar la posibilidad de darle una segunda vida a los subproductos de determinada industria alimentaria, siendo la primera con la que experimentamos la del cacao, y que nos permitió entender que este concepto era aplicable en otros subproductos con el fin de convertirlos en materia prima para la creación de diferentes biomateriales.

Entonces entendimos que era posible tener alternativas frente a materiales que tienen un grave impacto ambiental como el plástico y el papel. Teniendo como pilar principal la innovación y el valor agregado a los residuos, desarrollamos biomateriales que tienen diferentes aplicabilidades ya sea para funcionar como envases para alimentos, jabones o bolsas estilo pana para joyería. Logrando una propuesta que puede ayudar a reducir la basura informal que daña nuestros paisajes, las miles de toneladas de residuos que sustituyen a los derivados del petróleo o evitan la tala de árboles y una propuesta para todas las empresas que están en la búsqueda de alternativas sostenibles de empaques.

Este camino no ha sido sencillo, toda historia tiene un comienzo, y como startup especializada en biotecnología y materiales el inicio fue difícil y tuvimos que apoyarnos en entidades que creen y apuestan por propuestas de alto impacto abriéndose todo una abanico de posibilidades que empezó con la participación en programas como Jump Chile, el acceso a fondos del Estado (Innovate Perú) y programas que creen en la tecnología y poder femenino como The Seed Factory (Start-Up Chile), siguiendo con difusión a nivel internacional como WeXchange, Young entrepreneurs kick-off, Future Agro Challenge, y Entrepreneurship World Cup, grandes oportunidades que nos permitieron iniciar nuestro vuelo y mantenerlo para seguir compartiendo con el mundo nuestro mensaje: “lo natural es transformar”.

Muy creativo, poco innovador

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.

“La creatividad […] es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes.”

Constantemente escucho acerca de productos y servicios “innovadores” que salen al mercado. Me preocupa mucho ver cómo las personas utilizan innovación y creatividad como sinónimos. Esta discusión, lejos de ser una semántica, tiene impactos importantes en el resultado final del producto, servicio, modelo de negocio, red, etc. Hay muchísima creatividad entre nosotros; sin embargo, poca innovación. Se vende la idea de creatividad y poco se habla de cómo ponerla en valor o ejecutarla ni de las capacidades que se necesitan para hacerlo.

¿Qué es ser creativo? Desarrollar nuevas posibilidades, proponer cosas distintas y novedosas. Es tener una idea nueva, o adaptar alguna idea vieja a otro problema o industria. Esto no implica que esta creatividad vaya a ser adaptada por el mercado, insertada o validada por alguna industria.
¿Qué es innovación? Es la implementación de las ideas nuevas y útiles que vienen validadas por el mercado. La ejecución de las ideas creativas es un proceso que suele ser más complejo que el proceso creativo en sí.

Es común el creer que la creatividad conduce directamente a la innovación, y por esto la confusión. Sin embargo, sabemos que es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes. La innovación trasciende y vas más allá. Los procesos de innovación en la empresa si bien dan márgenes para el error deben tener métricas, entre ellas, las de éxito.

Según Gibson, la innovación debe:
• Retar lo establecido: Desafía las ortodoxias y cuestionando los dogmas
• Aprovechar las tendencias
• Utilizar tus fortalezas, apalanca los recursos
• Comprender necesidades

Es muy importante entender que la idea creativa no sirve en el mercado (entendiendo su utilidad como generadora directa de ingresos) hasta que ha sido validada y adaptada por él.
Es para realizar esta ejecución donde entran los emprendedores, ya sean intraemprendedores o no, los emprendedores son los que ejecutan en el mercado, los que validan la propuesta con usuarios y clientes, los que ven si la propuesta creativa pasará a ser innovadora, o si esta debe ser iterada o pivotear.
Creatividad sin innovación, es como un sueño; innovación sin creatividad, no puede existir. (Schnark)

“No quiero innovación abierta”- Por qué te doy la razón (en parte)

Sobre el Autor: Javier Benavides es socio de Investa VB, financiero y estratega de la innovación. Realidad y futuro juntos para construir puentes racionales entre la innovación (un medio) y el core business corporativo con un objetivo claro: capturar mercados y ganar la preferencia del cliente de manera rentable y generadora de valor a corto, mediano y largo plazo. Customer Centric no basta si no hay sentido común empresarial.

“El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía.”

En pocos años – al menos en Latinoamérica pareciera así – la innovación abierta industrial se ha vuelto algo de moda. Primero veíamos a los laboratorios de innovación con mucha gente nueva, con rutinas nuevas, metodologías nuevas, pero con escasos resultados reales (efecto en Estados Financieros, en el valor en bolsa, en la percepción de clientes, etc.). Muchos que innovaron y se atrevieron a establecer “elementos diferentes” con el ánimo de revolucionar la industria se dieron cuenta que las revoluciones aún están bajas pues la cultura no estaba entrenada. Peor aún, no hay un eje de transmisión claro de ese “turbo” que debería brindar la innovación. Incluso, las áreas de investigación y desarrollo tradicionales aún tienen un poder fuerte (y muchas veces, mejores resultados a corto plazo).

Algo no está funcionando bien. ¿Quizás el refrán “más vale malo conocido que bueno por conocer” anotó un punto más a su favor?

Desde el lado de las compañías, aprender a entenderse con startups resulta bastante difícil – ya sea en la exploración o en la inversión. En el Perú ya hemos visto movimientos en la gestión de startups adquiridas por corporaciones que indican acomodos severos en la estrategia y en la sinergia con el core de negocio. Estos acomodos dilatan la adquisición de la innovación y debilitan las ventajas competitivas inicialmente pensadas. Mientras, la innovación interna muchas veces se mantiene separada en toma de decisiones respecto de la integración con estas innovaciones que vienen desde afuera. Desajustes que pasan luego factura.

Desde las startups, llegar a negocios equilibrados puede resultar un infierno. No conocer a su cliente ni el fit del producto, además de tener que lidiar con falta de protocolos al adquirir innovación y ejecutivos con carácter oportunista son parte del problema. Esto lleva a elementos extremos como los siguientes:

• Inequidad en la generación y gestión de la propiedad intelectual,
• Tiempos de negociación interminables,
• No se sabe quién toma la decisión,
• Acuerdos de confidencialidad y no competencia desequilibrados,
• Obstáculos al uso del aprendizaje ¡incluso para generar mejores versiones!,
• Pruebas de concepto en las que prima la intención de ingeniería reversa,
• Periodos de prueba exagerados,
• Periodos de pago largos.

El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía. Desde el lado de las startups también es útil para aprender a conocer la realidad de las corporaciones y su proceso de adquisición de valor. Mutuo aprendizaje pendiente.

Las corporaciones no son cucos ni hadas, tampoco las startups. Sólo son diferentes y con pendientes en aprender la cultura de la contraparte para llegar a acuerdos que nos permitan riesgos aceptables, convertibilidad de la innovación en valor de manera veloz y mayor valor para los intervinientes.

Si aún no estás en esta etapa, es lógico que no quieras innovación abierta. Nadie la querría. Pero quizás te quede la sensación de que te estás perdiendo de algo muy importante para el presente y futuro.

Mompreneurs, mujeres con uñas de acero

Sobre la Autora: Karen Montjoy es Coordinadora General de Incubadora Innova ESAN, Vicepresidente de Perú Incuba y, CEO y fundadora de Indes Perú (Salvy Natural).

“Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.”

Si eres de aquellos emprendedores que se ha amanecido trabajando, que ha perseverado más de cinco veces con bancos e inversionistas y que se ha caído y se ha levantado sin cesar.

Sorry que pinche tu globo, es bastante, pero no te creas que es algo extraordinario.

Miles de emprendedoras “mujeres” y “madres” además de haber pasado por eso lo hacen cargando a un bebé de una mano y tipeando con la otra, limpiando la casa, dando la leche y a la vez preparando una propuesta a un inversionista. Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.

Pero estas wonderwoman no son recientes, las Mompreneurs vienen sumando tendencia desde hace décadas. Solo que hoy obviamente llaman más la atención porque cada vez son más las que se compran un Porsche y un cavernícola les pregunta ¿Quién es tu marido? O cuando viajan a Bahamas con su nana y en migraciones no le creen que es madre soltera. En el mundo de la tecnología las mujeres Steam sobresalen, y en los negocios, las Mompreneurs.

Para los hombres con síndrome de donjuanismo, toparse con una Mompreneur es su peor pesadilla, si pensaban que con un hijo las dominaban, pues controlar a una mujer financieramente independiente se les vuelve imposible.

Las madres emprendedoras “Mompreneurs” aprenden a manejar sus decisiones y sus tiempos con un expertise magistral, mágicamente extienden el uso de sus 24 horas al máximo de su productividad. Su mayor motivación les sale de las entrañas, sus hijos, y es por eso que nunca se detienen.

Desde una pequeña tienda hasta dueñas de industrias multimillonarias forjadas con sus propias manos. Cada década se multiplican. La contrapartida es que para ellas les es muy difícil mantener una relación de pareja. En pocas palabras se enamoran como lo hacen las mujeres inteligentes, como bestias.

Encontrar a un hombre que las apoye y que no le importe que brilles más que él, es peor que encontrar una aguja en un pajar. Si lo tienes de verdad cuídalo. Si no lo tienes mejor ni busques porque solo conseguirás vagos o cazadores de fortuna.

¿Nuestra sociedad está lista para la explosión de Mompreneurs? Lo dudo, como dije hay cada cavernícola educado y hasta con posgrados que siempre nos será más difícil escalar la montaña. No pasa por educación, pasa por factor cultural.

Pero si la sociedad no está lista, que más da.

Tampoco eso nos detiene.