La Gig Economy y el futuro del trabajo, hoy en Latinoamérica

Sobre el Autor: Luis Eduardo Augusto es Emprendedor, gestor cultural y experto e en industrias creativas. Fundador de Arte Manifiesto una red social de portafolios en línea para artistas visuales y creadores de la región, una comunidad de más de 8000 miembros en Perú y Latinoamérica, proyecto ganador de Wayra Perú 2012, StartUp Perú 2014 y la Creative Business Cup 2017.
A través del proyecto de Arte Manifiesto conocí miles de artistas, diseñadores y desarrolladores, y otro ciento de casos de éxito de emprendimientos creativos.

Los creadores son personas que valoran su libertad por sobre todas las cosas, y eso significa que muchas veces no quieren trabajar en una oficina regular, o acaso les resulta más rentable trabajar por su cuenta.

Eso significa que si quieres hacer lo que amas, lo más conveniente es convertirte en un emprendedor freelance.
 
Y es que si te das cuenta, los creadores freelance son la mínima expresión de emprendimiento: empresas en donde el trabajador, la marca y la empresa son la misma persona.

Además, los emprendedores freelance casi siempre tienen los siguientes puntos en común:

– No tienen un jefe, pero tienen varios clientes.
– No tienen horarios, pero tienen deadlines.
– No tienen necesidad de ir a una oficina, trabajan desde casa, taller o workstation.
– Manejan su marca personal utilizando las redes sociales.
– Su labor está orientada a piezas, es decir a entregables.

¿Te parece Familiar?
Pues es que el COVID 19 nos convirtió, de la noche a la mañana, en Freelancers a todos.

Trabajar desde casa es una tecnología del futuro, hoy.

Tener que migrar de emergencia a una “Touchless Economy”, cómo lo indicaba en un artículo anterior, cambió de facto todas las reglas de juego, las mismas que seguirán cambiando, inexorablemente.
 
Por ejemplo:
Si eres trabajador de planilla, y aún mantienes tu empleo, lo más probable es que estés trabajando desde casa mientras lees este artículo.

Durante este tiempo, has aprendido a separar a los niños del espacio de trabajo, a silenciar el audio / video como un ninja y, lo más probable, es que te hayas vuelto mucho más eficiente que cuando invertías de 2 a 3 horas diarias sólo en movilizarte.

Tener esas 3 horas diarias te abren un abanico de oportunidades, pues te permite cumplir con tus actividad principal y poder generar diferentes ingresos adicionales con  un emprendimiento paralelo o “side hustle”.

Si, por el contrario, has sido afectado por el impacto disruptivo del COVID, probablemente en este momento estás buscando oportunidades para generar ingresos.

Es en este escenario, que nos compete a todos entender la revolución del trabajo que se está desarrollando frente a nuestros ojos, así como la inminente explosión de la Gig Economy.

Entonces, ¿Qué es la Gig Economy?

La Gig Economy se traduce como la economía de bolo, jerga entre músicos y productores de eventos determinada para el pago por la presentación de una banda en un concierto o festival.


Se trata de una economía por encargo o por demanda. O, mejor dicho, la economía del “Freelance” o “Freelo”. En la Gig Economy el trabajo es temporal, es flexible y permite a las empresas contratar freelancers e independientes en vez de trabajadores a tiempo completo.

Contratar freelancers ha sido siempre una forma efectiva, rápida y económica de hacer crecer pequeños y medianos negocios. Pero ahora, con el auge de la llamada Gig Economy, el talento independiente está volviéndose cada día una apuesta más popular entre grandes empresas.

La Gig Economy se conoce principalmente por modelos y startups de servicios de infraestructura y de poca especialización cómo:
– Conductores de Uber/Lyft
– Rappi tenderos
– Vendedores en marketplace
– Operadores de Call Center

Pero lo cierto es que existen cada vez más miembros de la Gig Economy altamente especializados, y una fuerza laboral mejor distribuida de trabajadores autónomos que ofrecen sus servicios para escalar emprendimientos y competir por un mercado global.

Por ejemplo, un estudio de Workana, una de las mas grandes plataformas de la Gig Economy en Latinoamérica, revela lo siguiente: las habilidades especializadas más demandadas en los profesionales freelancers de la GIG Economy son:

1. Tecnologías de la información
2. Marketing
3. Diseño
4. Ingeniería
5. Investigación
6. Desarrollo y consultoría estratégica

Sin embargo, la demanda en áreas administrativas, legales y de salud (entre otras), también está creciendo de forma exponencial.

A esta masa enorme de profesionales, se les denominado “Human Cloud” y es el sector de más rápido crecimiento de la Gig Economy.

La “human cloud” es un conjunto emergente de los mercados laborales en línea / digitales, donde el talento y los que buscan contratar talento puede encontrarse e involucrarse en un esquema de trabajo usualmente amplificado por una plataforma.

Números de la Gig Economy en USA y el mundo

Aquí algunos de los datos más relevantes del estudio de Kelly Services respecto al estado actual de las estadísticas de la Gig Economy en Estados Unidos.

– 57.3 millones de personas en Estados Unidos hacen freelance, y para el 2027 serán 86.5 millones, según un estudio de Upwork.
– Para el 44% de los trabajadores de la Gig Economy, estas actividades son su fuente principal de ingresos (Edison Research)
– 36% de trabajadores en Estados Unidos, participan en la Gig Economy, a través de su actividad principal o secundaria.(Gallup)
– Casi un tercio de la fuerza laboral en el mundo (31%) prefiere la flexibilidad y libertad del trabajo independiente.
– Los micronegocios de los freelancers independientes constituyen hasta el 17% del producto interno bruto de los Estados Unidos, llegando a generar hasta 2.4 trillones de dólares.
– Las plataformas y aplicaciones de Human Cloud generan cerca de treinta billones de dólares anuales en ganancias. (SIA)

Puedes encontrar muchas más en el siguiente artículo.

Tendencias en Latam durante el COVID19

Si bien aún no tenemos cifras oficiales en Latam, la pandemia claramente ha generado un enorme crecimiento en tráfico respecto al tema.
Segun el artículo de Entrepreneur: Aumenta 42% el número de freelancers en América Latina durante la pandemia: Workana
Para la plataforma Workana, el índice de registros ha alcanzado niveles históricos; en abril se registraron más de 100,000 nuevos trabajadores independientes en Latinoamérica, superando el promedio de registros del primer bimestre de 2020 en 42%. Por otro lado, abril de 2020 se convierte en el periodo de mayor cantidad de registros para la empresa fundada en 2012.

Durante la pandemia, Workana alcanzó la cifra de 3.2 millones de freelancers registrados en América Latina. En el caso de México, el crecimiento neto fue de 12%, y el marketplace superó los 220 mil freelancers durante este periodo. El indicador mensual de registros también se ubicó en niveles históricos en el país azteca, al crecer en abril un 77% respecto al promedio de registros nuevos previo a la crisis de la Covid-19.
“Vemos que uno de los impulsores de este crecimiento es la gran cantidad de personas trabajando desde casa que hay en este momento. Algunos profesionales están probando el trabajo freelance para monetizar su tiempo libre, mientras otros lamentablemente están en búsqueda de nuevas oportunidades laborales ante los recortes de personal”, dice Guillermo Bracciaforte, cofundador de Workana.

Conclusión

Cómo vemos, la Gig Economy especializada es una vacuna contra la dura recesión que esta en ciernes, y la tecnología del trabajo remoto hace que esta sea un tema del presente y ya no solo del futuro.

Existen muchas oportunidades y también muchos retos alrededor: como la seguridad social, los fondos de pensión y fintechs para necesidades específicas del sector.

En mi siguiente artículo cubriré 3 historias de Peruanos que están trabajando en la Gig Economy y sobre las plataformas. Pero puedes leer entre tanto mi artículo anterior sobre https://www.linkedin.com/pulse/la-economía-touchless-el-antídoto-digital-ante-corona-augusto/.

Ya hay miles de Freelancers provechando la Gig Economy y tu también puedes ser parte de ella.

Reusar para reducir: Lo natural es transformar

Sobre las Autoras: Alejandra Cuba y Jazmín Cuba son co-fundadoras de CaoPack, startup que reutiliza subproductos alimentarios y los convierte en biomateriales compostables, solubles en agua e incluso comestibles. Su propuesta también se puede aplicar para biotextiles, envases y empaques. 

“¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?”

El Perú es un país megadiverso con una poderosa biodiversidad de flora y fauna, que nos permite tener una gran variedad de alimentos en el mercado internacional y nacional. Sin embargo, muchos de estos vienen generando una variedad de residuos con diferentes características y grandes volúmenes, poniendo a nuestro país en la incómoda situación de verse invadido por la contaminante industria de plástico y papel, tardando el primero más de 500 años en desintegrarse o como en el caso del segundo, estimulando la deforestación de nuestros árboles.

Es en este punto donde nos preguntamos ¿Qué pasa con los residuos después del consumo del alimento que lo generó? ¿Posee el Perú rellenos sanitarios suficientes o plantas de tratamiento para estos?

La respuesta es no, y desde la búsqueda de una propuesta de solución a esta problemática nació la visión de CaoPack donde plasmamos el concepto de “lo natural es transformar”. Es así que el primer reto que afrontamos fue buscar la posibilidad de darle una segunda vida a los subproductos de determinada industria alimentaria, siendo la primera con la que experimentamos la del cacao, y que nos permitió entender que este concepto era aplicable en otros subproductos con el fin de convertirlos en materia prima para la creación de diferentes biomateriales.

Entonces entendimos que era posible tener alternativas frente a materiales que tienen un grave impacto ambiental como el plástico y el papel. Teniendo como pilar principal la innovación y el valor agregado a los residuos, desarrollamos biomateriales que tienen diferentes aplicabilidades ya sea para funcionar como envases para alimentos, jabones o bolsas estilo pana para joyería. Logrando una propuesta que puede ayudar a reducir la basura informal que daña nuestros paisajes, las miles de toneladas de residuos que sustituyen a los derivados del petróleo o evitan la tala de árboles y una propuesta para todas las empresas que están en la búsqueda de alternativas sostenibles de empaques.

Este camino no ha sido sencillo, toda historia tiene un comienzo, y como startup especializada en biotecnología y materiales el inicio fue difícil y tuvimos que apoyarnos en entidades que creen y apuestan por propuestas de alto impacto abriéndose todo una abanico de posibilidades que empezó con la participación en programas como Jump Chile, el acceso a fondos del Estado (Innovate Perú) y programas que creen en la tecnología y poder femenino como The Seed Factory (Start-Up Chile), siguiendo con difusión a nivel internacional como WeXchange, Young entrepreneurs kick-off, Future Agro Challenge, y Entrepreneurship World Cup, grandes oportunidades que nos permitieron iniciar nuestro vuelo y mantenerlo para seguir compartiendo con el mundo nuestro mensaje: “lo natural es transformar”.

Muy creativo, poco innovador

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.

“La creatividad […] es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes.”

Constantemente escucho acerca de productos y servicios “innovadores” que salen al mercado. Me preocupa mucho ver cómo las personas utilizan innovación y creatividad como sinónimos. Esta discusión, lejos de ser una semántica, tiene impactos importantes en el resultado final del producto, servicio, modelo de negocio, red, etc. Hay muchísima creatividad entre nosotros; sin embargo, poca innovación. Se vende la idea de creatividad y poco se habla de cómo ponerla en valor o ejecutarla ni de las capacidades que se necesitan para hacerlo.

¿Qué es ser creativo? Desarrollar nuevas posibilidades, proponer cosas distintas y novedosas. Es tener una idea nueva, o adaptar alguna idea vieja a otro problema o industria. Esto no implica que esta creatividad vaya a ser adaptada por el mercado, insertada o validada por alguna industria.
¿Qué es innovación? Es la implementación de las ideas nuevas y útiles que vienen validadas por el mercado. La ejecución de las ideas creativas es un proceso que suele ser más complejo que el proceso creativo en sí.

Es común el creer que la creatividad conduce directamente a la innovación, y por esto la confusión. Sin embargo, sabemos que es condición necesaria más no suficiente. Juzgar y valorar las ideas sólo por su originalidad puede llevarte a errores y pérdidas grandes. La innovación trasciende y vas más allá. Los procesos de innovación en la empresa si bien dan márgenes para el error deben tener métricas, entre ellas, las de éxito.

Según Gibson, la innovación debe:
• Retar lo establecido: Desafía las ortodoxias y cuestionando los dogmas
• Aprovechar las tendencias
• Utilizar tus fortalezas, apalanca los recursos
• Comprender necesidades

Es muy importante entender que la idea creativa no sirve en el mercado (entendiendo su utilidad como generadora directa de ingresos) hasta que ha sido validada y adaptada por él.
Es para realizar esta ejecución donde entran los emprendedores, ya sean intraemprendedores o no, los emprendedores son los que ejecutan en el mercado, los que validan la propuesta con usuarios y clientes, los que ven si la propuesta creativa pasará a ser innovadora, o si esta debe ser iterada o pivotear.
Creatividad sin innovación, es como un sueño; innovación sin creatividad, no puede existir. (Schnark)

“No quiero innovación abierta”- Por qué te doy la razón (en parte)

Sobre el Autor: Javier Benavides es socio de Investa VB, financiero y estratega de la innovación. Realidad y futuro juntos para construir puentes racionales entre la innovación (un medio) y el core business corporativo con un objetivo claro: capturar mercados y ganar la preferencia del cliente de manera rentable y generadora de valor a corto, mediano y largo plazo. Customer Centric no basta si no hay sentido común empresarial.

“El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía.”

En pocos años – al menos en Latinoamérica pareciera así – la innovación abierta industrial se ha vuelto algo de moda. Primero veíamos a los laboratorios de innovación con mucha gente nueva, con rutinas nuevas, metodologías nuevas, pero con escasos resultados reales (efecto en Estados Financieros, en el valor en bolsa, en la percepción de clientes, etc.). Muchos que innovaron y se atrevieron a establecer “elementos diferentes” con el ánimo de revolucionar la industria se dieron cuenta que las revoluciones aún están bajas pues la cultura no estaba entrenada. Peor aún, no hay un eje de transmisión claro de ese “turbo” que debería brindar la innovación. Incluso, las áreas de investigación y desarrollo tradicionales aún tienen un poder fuerte (y muchas veces, mejores resultados a corto plazo).

Algo no está funcionando bien. ¿Quizás el refrán “más vale malo conocido que bueno por conocer” anotó un punto más a su favor?

Desde el lado de las compañías, aprender a entenderse con startups resulta bastante difícil – ya sea en la exploración o en la inversión. En el Perú ya hemos visto movimientos en la gestión de startups adquiridas por corporaciones que indican acomodos severos en la estrategia y en la sinergia con el core de negocio. Estos acomodos dilatan la adquisición de la innovación y debilitan las ventajas competitivas inicialmente pensadas. Mientras, la innovación interna muchas veces se mantiene separada en toma de decisiones respecto de la integración con estas innovaciones que vienen desde afuera. Desajustes que pasan luego factura.

Desde las startups, llegar a negocios equilibrados puede resultar un infierno. No conocer a su cliente ni el fit del producto, además de tener que lidiar con falta de protocolos al adquirir innovación y ejecutivos con carácter oportunista son parte del problema. Esto lleva a elementos extremos como los siguientes:

• Inequidad en la generación y gestión de la propiedad intelectual,
• Tiempos de negociación interminables,
• No se sabe quién toma la decisión,
• Acuerdos de confidencialidad y no competencia desequilibrados,
• Obstáculos al uso del aprendizaje ¡incluso para generar mejores versiones!,
• Pruebas de concepto en las que prima la intención de ingeniería reversa,
• Periodos de prueba exagerados,
• Periodos de pago largos.

El apoyo de asesoría externa podría ser muy útil en estos casos para mejorar los procesos de adquisición de innovación y favorecer su internalización y diálogo con la innovación que nace dentro de la compañía. Desde el lado de las startups también es útil para aprender a conocer la realidad de las corporaciones y su proceso de adquisición de valor. Mutuo aprendizaje pendiente.

Las corporaciones no son cucos ni hadas, tampoco las startups. Sólo son diferentes y con pendientes en aprender la cultura de la contraparte para llegar a acuerdos que nos permitan riesgos aceptables, convertibilidad de la innovación en valor de manera veloz y mayor valor para los intervinientes.

Si aún no estás en esta etapa, es lógico que no quieras innovación abierta. Nadie la querría. Pero quizás te quede la sensación de que te estás perdiendo de algo muy importante para el presente y futuro.

Dos Startups peruanas competirán en el Entrepreneurship World Cup 2020

– El EWC 2020 repartirá US$ 1 millón en premios y US$ 75 millones en especies
– La final se realizará en octubre en el marco del MISK Global Forum de manera virtual

Dos startups peruanas clasificaron a la semifinal del concurso global Entrepreneurship World Cup (EWC) 2020 y disputarán uno de los 100 cupos para participar en la gran final que se realizará a fines de octubre, donde se repartirá US$ 1 millón en efectivo entre los ganadores y US$ 75 millones en total en especies para mejorar su capacidad de crecimiento internacional.

La selección de los startups finalistas estuvo a cargo de USIL Ventures e Investa VB, con el apoyo de la carrera de Administración y Emprendimiento de la Facultad de Ciencias Empresariales de la USIL, Innóvate Perú y aliados internacionales como MISK Global Forum, Global Entrepreneurship Network (GEN) y tGELF (The Global Education & Leadership Foundation).

Para su participación en la semifinal del EWC 2020, los representantes de CaoPack y Fitia serán entrenados por expertos internacionales junto a Investa VB y USIL Ventures, además se repartirán un total de US$ 900 mil en especies por haber llegado a esta etapa.

El vicepresidente de Emprendimiento del Grupo Educativo San Ignacio de Loyola (USIL), Daniel Diez Canseco Terry, destacó la calidad de los startups peruanos que durante cuatro meses participaron de talleres de capacitación y mentorías, y felicitó la clasificación de los startups CaoPack y Fitia a la Ronda de Aceleración (Accelerate 2) del EWC 2020.

Para el profesor Luis Salazar, fundador de Investa VB, la calidad y profesionalismo de las soluciones presentadas serán potenciadas con capacitación permanente a fin de presentar su mejor performance en el Accelerate 2.

En el mismo sentido se manifestó la vicepresidenta de educación y directora del GEN Acelerates, Susan Amat, quien resaltó que muchos de las startups concursantes son lideradas por mujeres, lo cual es una señal del cambio en nuestro país hacia una mejor sociedad.

Este concurso es respaldado a nivel mundial por el Global Entrepreneurship Network (GEN), el MISK Global Forum y el tGELF, y reúne a los mejores startups del mundo. Su objetivo es apoyar a los jóvenes emprendedores a mejorar su conocimiento y experiencia de la economía y el comercio a nivel local y global, evaluar sus negocios y fomentar el lanzamiento de emprendimientos exitosos.

Startups
CaoPack reutiliza subproductos alimentarios y los convierte en biomateriales compostables, solubles en agua e incluso comestibles. Su propuesta también se puede aplicar para biotextiles, envases y empaques. Mientras que Fitia es una aplicación móvil que usa tecnología de análisis de datos para generar planes personalizados de alimentación saludable para el logro de objetivos diversos, como perder grasa, aumentar masa muscular o mantenerse saludable.

Mompreneurs, mujeres con uñas de acero

Sobre la Autora: Karen Montjoy es Coordinadora General de Incubadora Innova ESAN, Vicepresidente de Perú Incuba y, CEO y fundadora de Indes Perú (Salvy Natural).

“Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.”

Si eres de aquellos emprendedores que se ha amanecido trabajando, que ha perseverado más de cinco veces con bancos e inversionistas y que se ha caído y se ha levantado sin cesar.

Sorry que pinche tu globo, es bastante, pero no te creas que es algo extraordinario.

Miles de emprendedoras “mujeres” y “madres” además de haber pasado por eso lo hacen cargando a un bebé de una mano y tipeando con la otra, limpiando la casa, dando la leche y a la vez preparando una propuesta a un inversionista. Las Mompreneurs llegaron para quedarse y es gracias a una sociedad machista que solo logró motivarlas más a arrasar y liderar sus mercados.

Pero estas wonderwoman no son recientes, las Mompreneurs vienen sumando tendencia desde hace décadas. Solo que hoy obviamente llaman más la atención porque cada vez son más las que se compran un Porsche y un cavernícola les pregunta ¿Quién es tu marido? O cuando viajan a Bahamas con su nana y en migraciones no le creen que es madre soltera. En el mundo de la tecnología las mujeres Steam sobresalen, y en los negocios, las Mompreneurs.

Para los hombres con síndrome de donjuanismo, toparse con una Mompreneur es su peor pesadilla, si pensaban que con un hijo las dominaban, pues controlar a una mujer financieramente independiente se les vuelve imposible.

Las madres emprendedoras “Mompreneurs” aprenden a manejar sus decisiones y sus tiempos con un expertise magistral, mágicamente extienden el uso de sus 24 horas al máximo de su productividad. Su mayor motivación les sale de las entrañas, sus hijos, y es por eso que nunca se detienen.

Desde una pequeña tienda hasta dueñas de industrias multimillonarias forjadas con sus propias manos. Cada década se multiplican. La contrapartida es que para ellas les es muy difícil mantener una relación de pareja. En pocas palabras se enamoran como lo hacen las mujeres inteligentes, como bestias.

Encontrar a un hombre que las apoye y que no le importe que brilles más que él, es peor que encontrar una aguja en un pajar. Si lo tienes de verdad cuídalo. Si no lo tienes mejor ni busques porque solo conseguirás vagos o cazadores de fortuna.

¿Nuestra sociedad está lista para la explosión de Mompreneurs? Lo dudo, como dije hay cada cavernícola educado y hasta con posgrados que siempre nos será más difícil escalar la montaña. No pasa por educación, pasa por factor cultural.

Pero si la sociedad no está lista, que más da.

Tampoco eso nos detiene.

¿Cómo iniciar un emprendimiento tecnológico?

Sobre el Autor: Israel Luis, CEO de Löfte y ganador del CBC Perú 2018

“Sentir que realizas un producto o servicio para alguien que lo usará es asombroso, pero no es lo más importante, […]. Lo esencial es que satisfaga una necesidad y que tu cliente esté dispuesto a pagar por ello.”

Tener una visión clara de tus objetivos al iniciar un emprendimiento permite ser claro en la planeación y permite una ejecución inmediata. No obstante, nos podemos sentir abrumados tan solo con la idea de iniciar, especialmente al tener que decidir por donde comenzar, al no saber cuánto tiempo/esfuerzo acarreará y si finalmente valdrá la pena o no. Yo fui líder de Lofte, un emprendimiento tecnológico y actualmente estoy realizando mis estudios de doctorado en Suecia. Así mismo, viajé por diversas partes del mundo capacitándome y presentado el invento/modelo de negocio de mi emprendimiento. En esta breve nota trataré de responder estas interrogantes de acuerdo con mi experiencia personal.

Desde que inicié a estudiar ingeniería mecatrónica en la PUCP estuve interesado en el desarrollo de ropa inteligente, lo cual lo logré de manera parcial en mi tesis de bachiller. Parcial porque solo realicé un modelo matemático del producto, pero no un prototipo por lo complejo del sistema. Luego de mi tesis, pasé meses tratando de desarrollar la tecnología solo. No obstante, los resultados no me convencieron: no tenía recursos económicos para implementarla y solo tenía mi visión y mis ganas de tener un prototipo mas no un plan en concreto. Mi intención era desarrollarla y comercializarla, que las personas lo usaran, que tuviera algún impacto en mi entorno, pero eran tantas las opciones que tenía que tomar que no sabía qué decisión tomar al respecto.

Creo firmemente que el primer paso fue el decidirme y tratar de armar una idea sobre lo que quería que fuera, y no fuera, el producto que quería desarrollar. Quería hacer un exoesqueleto, un traje inteligente que aumente la fuerza del usuario, ese fue mi punto de partida. No estaba interesado en desarrollar otra tecnología que no sea esa. Decidir eso desde el inicio me permitió desechar ciertas opciones y enfocarme; pero no fue suficiente.

El segundo paso fue encontrar a un equipo; personas que complementen la visión que tenía y que sean capaces de realizar el trabajo que yo no podría hacer. Tuve la bendición de tener a un equipo talentoso y creo que es ahí donde el camino del emprendimiento comenzó oficialmente. Uno de ellos era un ingeniero industrial, José Joya, el cual siempre fue inciso al momento de preguntar: “¿Y dónde compraremos esto? ¿Cuánto costará esto otro? ¿Por qué no llamas más apoyo? Se demoran mucho” Preguntas sumamente molestas para alguien que ve a su producto como su hijo, pero finalmente necesarias. Había una dinámica amigable pero retadora y eso es importante. Constituir un equipo implica tener un balance en el mismo. Contamos con un ingeniero mecatrónico especializado en programación y una diseñadora industrial, Bryan y Consuelo, ambos extraordinariamente hábiles y comprometidos, pero al igual que yo, centrados en el producto. Fue Joya y Araceli, estudiante de gestión, quienes le brindaban armonía al avance del emprendimiento.
El tercer punto fue tener un plan en concreto. Existen diversas plataformas para aprender los conceptos básicos de emprendimiento en caso seas una persona cercana a la tecnología como yo. Por ejemplo, en la plataforma virtual EDX (www.edx.org/es) encontraras cursos básicos. Yo tome dos dictados por el MIT, y fueron muy buenos. Hay un libro que particularmente marco mi ritmo: “La disciplina de emprender: 24 pasos para lanzar una startup exitosa”. En ella narran una ruta sistemática de que pasos seguir para describir y construir valor a mis futuros clientes. Tuve la fortuna de conocer el autor del libro y participar en el campamento de emprendimiento del MIT en Australia. Hay muchísima más literatura, pero les recomiendo leer este en particular, no tiene pierde. Así mismo, también es sumamente importante conectarte con otras personas que compartan las ganas de emprender. En la UNI, Jhosep Guzman lidera el programa PROIN, el cual tiene como objetivo iniciar a las personas en el mundo del emprendimiento no importa su profesión. Sumamente recomendable para contagiarse de las ganas de emprender y conocer a sus futuros socios. Y por último en la PUCP existe EQUIPU, quienes tienes retos y programas para apoyar emprendimiento, ellos fueron de mucha ayuda en nuestro camino.

Por otro lado, el tiempo que acarrea depende de tu compromiso con el mismo. Desde el inicio debes de ser disciplinado y entender que tanto las horas que emplees y la energía que le ponga tu equipo y tú son limitadas y por lo tanto deben de ser contabilizadas. Es normal malgastarte, completamente común y si eres joven no hay problema porque tienes tiempo y lo pasas con amigos. El problema viene cuando contrastas tu avance con tu visión. Una cuota de realismo siempre es indispensable. Creo que es importante registrar tu avance de manera diaria y semanal. Proponerse metas que sea cuantificables, festejar los logros y tener el compromiso de quedarse hasta tarde de ser necesario. Ese equilibrio se obtiene con la experiencia y no podrás adquirirlo de algún libro o video motivacional.

Finalmente, quisiera brindar algunos unos consejos para el caso particular de emprendimientos tecnológicos.

En primer lugar, como ingeniero, reconozco que sentir que realizas un producto o servicio para alguien que lo usará es asombroso, pero no es lo más importante, al menos no en emprendimiento. Lo esencial es que satisfaga una necesidad y que tu cliente esté dispuesto a pagar por ello. Punto, no hay nada más. Importa poco o nada si es inalámbrico o no, o el color que tenga, si tu usuario percibe valor y paga por ello, estas por buen camino.

En segundo lugar, siempre debes cuidar a tu equipo. Siempre, no hay peros que valgan. En el camino se cometerán errores, pero es necesario recordar que si hay gente que cree en tu visión es porque creen en ti y necesitas tener en cuenta que son personas con sus propias necesidades. Normalmente vemos en los medios noticias sobre “aquel individuo que se desvela por crear algo que nunca ha sido creado”. Pues bueno, si existe aquello, pero es engañoso, siempre hay un equipo detrás y un equilibrio es vital, sino la gente se irá, molesta y engañada, y estarás solo.

En último lugar, debes procurar estar abierto a aceptar que estas equivocado y pedir ayuda. Recibirás comentarios positivos y negativos. Ambos debes tomarlos con pinzas. Los positivos pueden hacer que te duermas en tu hipotética victoria y los negativos que te retrasen por algo que no está comprobado. Céntrate en el valor que le brindas a tu usuario, trabaja en ello y estarás por buen camino.

Ejecutivo: 5 Must Do si Quieres Emprender

Sobre el Autor: Javier Benavides es socio de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa con un claro entendimiento de la realidad empresarial. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.

“Tips para los que busquen empezar o estén en esos inicios que son un reboot personal para un futuro más fresco”.

Algunas compañías de Headhunting y de Outplacement, ante la falta de oferta laboral y la recesión COVID-19, buscan cambiar de rubro (en argot emprendedor, pivotear) hacia enseñar a emprender. Ese es un gran acierto pues apuestan a que el emprendimiento se puede enseñar (paradigma aún presente en muchas personas) y tratan de salir de su zona de comfort (ahora ni el Ministro de Trabajo puede conservar el suyo).

Aún así, hay mucho que aprender en el camino. No todos emprenderán por necesidad, sino porque ven alguna oportunidad en el mercado o por buscar cumplir su misión personal (es casi imposible que su empleador lo logre). Aquí algunos tips para los que busquen empezar o estén en esos inicios que son un reboot personal para un futuro más fresco.

1.       Usa tus activos más valiosos, que son tu conocimiento y tu red de conexiones (todos tenemos gran red de contactos, pero conexiones reales…). Sino sería como que tu empresa deje de usar su fábrica para construir una nueva.

2.       ¡Presupuesta! Tiempo, dinero, conexiones, salud emocional, paciencia de familia, todo es limitado. Así que considera tus recursos antes de iniciar/emprender un viaje que es largo y que puede cambiar tu vida. Pon un límite para que no te enamores del proyecto. Un negocio propio no es un hijo ni una mascota; si no funciona, termínalo.

3.       No lo hagas solo. Si estás construyendo sobre tus fortalezas y aprendizajes, probablemente estés obteniendo información para armar tu negocio de muchas personas. ¿Qué te parece ir más allá e involucrarlas? Si tienen una misión compartida, puedes airear el problema que quieres resolver no sólo para explorar el problema, sino para recoger el sentimiento del mercado. Probablemente estés hablando con la persona que será tu próximo proveedor, tu próximo cliente, tu próximo vendedor, ¡tu próximo socio!

4.       Ejecuta, Erra, Aprende, Ejecuta mejorado. El miedo al error y al cambio es el enemigo. ¡Y está dentro! No lo dejes ganar, apóyate en tu gente (si estás empezando, tus amigos y familia) para sacar fuerzas. Todo inicio implica imperfección y quizás caídas iniciales. No pierdas tiempo más que para reflexionar, preparar y ejecutar tu siguiente movida y upgrade personal.

5.       Lidera. Con los tips anteriores integrados, probablemente te estés convirtiendo en un nodo de tu mercado. Toma el poder y dedícate a servir a ese mercado con humildad, empatía, valores y profesionalismo. No te conviertas en un seguidor de las tendencias (si eres un líder, deberías empezar a generarlas, no a seguirlas) pues nadie puede predecir el futuro. Más bien, ¡empieza a construir el futuro!

¿Cómo es el ecosistema de las startups?

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.
Es un lugar común entre los estudiosos de la innovación y el emprendimiento hablar de ecosistemas. Un ecosistema es una comunidad de los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan entre sí. De este modo un ecosistema de emprendimiento e innovación consta de varios grupos de interés que están interconectados: el emprendedor, el estado, los inversionistas, la academia, corporaciones, los clientes o usuarios y los agentes de soporte.

En estos últimos meses la pandemia ha generado una crisis sin precedente:
• El número de empresas que está cerrando sigue creciendo (en su mayoría PYMES las cuales aportan más del 70% de la PEA)
• La oferta se mueve más lento que la demanda: Es difícil que las grandes empresas contraten el mismo número de personas de tiempos pre-pandemia pues el shock actual no sólo se ha dado por menor oferta sino por una disminución del poder adquisitivo.

Entonces, ¿qué podemos hacer como país? Hoy más que nunca, el ecosistema debe prosperar y cada jugador debe cumplir los papeles que les corresponde sin que esto implique que todo será éxito ya que como en todo ecosistema podemos esperar nacimientos, crecimiento, evolución, destrucción supervivencia. Lo que es alimento para uno será muerte para otros y algunos agentes se complementarán en círculo de vida de cooperación, competencia y coexistencia:

1. Emprendedores: Buscar soluciones a problemas reales, hoy hay muchos problemas no solucionados (incluso problemas que hace 6 meses no existían), esto abre muchísimas oportunidades para emprender.
2. Estado: fondos no reembolsables y financiamiento no son suficientes, un marco legal propicio para la atracción de inversiones, para crear y cerrar empresas, que incentive la formalidad y la competencia es necesario. La falta de estas condiciones (entre otras) hacen que sea poco atractivo escalar startups basadas Perú (una vez que tienen tamaño, se constituyen en otro lugar), los incentivos tributarios no son atractivos, las normativas para propiedad intelectual o desarrollo de innovación en el país son muy burocráticas y anacrónicas; etc.

3. La academia debe continuar con lo bueno y empezar a pensar en un I+D+i estratégico, investigar y apoyar en la solución de problemas en conexión con el mercado. Las patentes, investigaciones, estudios de las universidades deben (o al menos un % de ellos) empezar a generar flujos de efectivo directos o indirectos al ecosistema. Por otro lado, las unidades encargadas deben conectar entre sí, muchas veces operan como entes independientes sin ninguna comunicación.

4. Los agentes de soporte deben continuar apoyando y muchos deben reenfocar sus esfuerzos en apoyos reales a emprendimientos que realmente tengan potencial.

5. Los inversionistas de riesgo deben incrementar la confianza en los emprendedores: la cultura de confianza nos es ajena y no hemos logrado aún un mercado de inversión con una mentalidad real de riesgo. El dinero no es suficiente, sino es necesario aportar “Smart Money”.

6. Las corporaciones deben adoptar procesos de innovación abierta que no solo las ayuden a generar mayores eficiencias, sino que generen efectos multiplicadores en la economía gracias a las startups que actúen como proveedores servicios.

7. Los clientes hoy ya son más exigentes, las empresas tienen la obligación de ser circulares y sostenibles no sólo económicamente, sino social y medio ambientalmente. El nuevo consumidor es socialmente responsable.

En un ecosistema sano todos juegan un papel; todos necesitan del otro, y el todo hace más que la suma de las partes. La falta, ausencia o mal funcionamiento de uno de los agentes puede implicar el colapso de todo el ecosistema.

¿Por qué el miedo al fracaso es tu mayor problema?

Sobre el Autor: Pepe Villatoro es un emprendedor galardonado a nivel mundial. Ha creado 5 empresas y fue el Director de WeWork para América del Norte. Actualmente, es cofundador y CEO de Fuckup Nights, un movimiento presente en 330 ciudades de 90 países, y colabora con gobiernos y empresas para ayudar a crear un cambio de mentalidad. Le encanta viajar, una buena comida y buenas conversaciones.
Porque un filósofo muy capo lo dijo. Parafraseando a Émile Durkheim (1858-1917), a quien llamamos el filósofo Fuckup:

“El capitalismo se basa en el individualismo y la esperanza. La sensación de ser un fracaso es la carga particular que llevamos a lo largo de nuestras vidas en el capitalismo moderno “. -Emile Durkheim

Si Durkheim dijo eso en el siglo XIX … bueno, ¿qué pasa ahora, cuando cada uno de nosotros enfrenta una competencia creciente y expectativas elevadas?

No sé sobre ti, pero en Fuckup estamos cansados de que la sociedad celebre las historias de éxito simplistas (y a menudo inexactas) de los Gates y Zuckerbergs del mundo.

Para casi todos nosotros, hay un momento en la vida cuando miramos hacia atrás y nos damos cuenta de que no hemos logrado ninguno de nuestros objetivos de vida. Para mí, es que no soy financieramente independiente, no tengo un six-pack (que no sea en el refrigerador), y no he creado el impacto de cambio mundial que imaginé hace 15 años.

Nos han enseñado que la responsabilidad de nuestro éxito recae en nosotros mismos. Que siempre podemos hacerlo mejor, si solo trabajamos más duro y pensamos positivamente. Pero no todos podemos ser Rocky Balboa.

La idea de que ser una buena persona requiere siempre esforzarse más sin un final a la vista, es la razón por la cual, el fracaso se convierte en una catástrofe, que termina definiendo nuestra identidad. Además, si fallamos o no somos lo suficientemente buenos, debido a fuerzas externas, la gente dirá que solo estamos buscando excusas.

Nos hacen creer que la sociedad es justa, que el libre mercado es verdaderamente libre y que controlamos nuestro destino. Las personas que fracasan o no cumplen con las expectativas son menos inteligentes o mediocres, mientras que las personas exitosas son trabajadores que tienen valor.

Excepto que eso no es cierto. Las sociedades deben darse cuenta de que nosotros, como individuos, no tenemos el control total de cada resultado. El fracaso de cualquier tipo y en cualquier nivel es en parte una desgracia, no un reflejo de nuestro carácter e identidad.

Nuestras circunstancias, como la llamada lotería genética, qué pasaporte tenemos, a qué escuela asistimos, dónde vivimos, los imbéciles que se cruzan en nuestro camino, pandemias, etc., son factores que definen profundamente nuestro éxito o falta de él.


Ok, entonces que puedo hacer?

A la mierda el sistema. El capitalismo se basa en el individualismo y la comparación. Libérate de ese juego peligroso tanto como puedas. No te dejes vivir en un mundo de miedo.

En primer lugar, cuestiona tu definición de éxito. ¿Realmente lo creaste? O tal vez tu definición de éxito como dinero, poder y fama fue implantada por los medios de comunicación.
¿Realmente quieres enfocar tu vida en el trabajo de altos ingresos solo para convertirte en la persona más rica del cementerio?

Deja de centrarte en la validación externa y la acumulación. Cuando preguntas cuáles son los mayores arrepentimientos en los lechos de muerte de distintas personas, estas a menudo dicen que lamentan haber trabajado demasiado y no pasar más tiempo con sus seres queridos. ¿De qué te arrepentirás?

Segundo, deja de compararte con los demás. No caigas presa de la trampa de comparación del capitalismo que te convierte en un consumidor pasivo, que se esfuerza constantemente por tener más que la persona a su lado, y luego la siguiente persona, y luego la siguiente. Tener más que otros, y trabajar hasta la muerte para llegar allí, no garantizará ningún tipo de satisfacción.

Lo más importante es conocerte a ti mismo. Vive una vida más auténtica, que es el único tipo de vida que no puedes joder. Lo mejor es que cuanto más vivas esta vida, más fluirán tus actividades diarias y encontrarás personas como tú. Personas que valoran cosas similares y comparten su definición más profunda de éxito.

Pregúntate a ti mismo. Diseña tu vida. Esa es la forma de vivir una vida que está menos limitada por el estigma del fracaso.