La importancia de un MVP o Producto Mínimo Viable

Sobre el Autor: Piero Linares es Co-Founder y CEO de Fitia
Una de las cosas más importantes que debe hacer una startup en su etapa temprana, es crear un MVP: Minimum Viable Product o Producto Minimo Viable
 
¿Qué es un MVP? Eric Ries (autor de “The Lean Startup”), lo define como: “la primera versión de tu producto que te permita recolectar el máximo feedback de tus clientes y aprender, con el mínimo esfuerzo”
 
En una encuesta conducida por CB Insights, se encontró que la principal razón por la cual una startup fracasa es porque no existe una necesidad del producto.
 
Es común que las startups se pasen 6 meses, 12 meses o hasta 18 meses construyendo un producto para que luego, en la fecha de lanzamiento, se den cuenta que nadie necesitaba lo que construyeron.
 
El MVP existe para evitar lo anterior. La idea de este es lanzar un producto lo más rápido posible con el menor presupuesto posible. Esto te va a permitir validar si existe una necesidad de mercado, recibir una inmensa cantidad de feedback y lo más importante, ahorrar tiempo.
 
¿Qué puede ser un MVP? Puede ser algo tan simple como una página web o un video, lo fundamental es que te permita validar las hipótesis de mercado y usuario objetivo que formulaste inicialmente.
 
Estos casos de estudio relevantes te pueden ayudar a tener una idea de cómo formular tu MVP:

1. Dropbox

Drew Houston (cofundador de Dropbox) sabía que no quería perder tiempo desarrollando un producto para que luego nadie lo compre. Entonces validó su idea con algo muy simple: un video.
En este video de 4 minutos, Drew muestra un “prototipo” de Dropbox (cuando en verdad no existía). Fue compartido en una comunidad de early adopters y el efecto fue abismal: consiguió que más de 70,000 personas se inscriban en la lista de espera, en un día.

2. Facebook

Cuando se lanzó Facebook, tuvo las características de un MVP (con solo aquellas funciones esenciales). La idea era conectar a las personas y realizar reuniones. Solo las personas dentro de Harvard podían utilizar el servicio. En 24 horas, consiguieron más de 12,000 usuarios registrados.

3. Airbnb

Cuando lanzaron su plataforma web, no habían mapas, no habían formas de pago y el CTO trabajaba part-time. La plataforma era poco amigable; sin embargo, mostraba la verdadera propuesta de valor. Ahora, cuentan con más de 260 millones de huéspedes en más de 65,000 ciudades.
Aparte de los ejemplos anteriores, existen infinidades de formas para lanzar un MVP. Una estrategia para productos físicos o tangibles (por ejemplo, un reloj), es crear una página web o una página de Instagram/Facebook que muestre el diseño y funciones de tu producto. Para esto no es necesario mandar a producción ningún prototipo o invertir una cantidad relevante de dinero.
 
El éxito lo puedes medir según cuántas personas presionan el botón de “Pre ordenar” dentro de tu página web o cuántas personas te preguntan sobre más información en redes sociales. Si no recibes la cantidad de interés que pensabas desde un inicio, entonces has descubierto que no existe una necesidad y te ahorraste una cantidad abismal de tiempo.
 
Un error común en las startups es pensar que el primer lanzamiento del producto o MVP es un evento histórico y que todo tiene que estar “perfecto”.
 
Ninguno de los MVP de las empresas anteriores era “perfecto” (ni se acercaba a ello). Nadie se acuerda de la fecha de lanzamiento de estas empresas ni tampoco de otras como Google, Uber o Twitter. Lo cierto es que ahora, todas ellas, valen billones de dólares.
 
Como diría Reid Hoffman (co fundador de Linkedin): “Si no estas avergonzado de tu primer producto, entonces has lanzado muy tarde”.
 

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