Resiliencia: imprescindible en el camino del emprendedor

Sobre el Autor: Luis Salazar es un experto en innovación y emprendimiento. Es socio fundador de Investa VB, un gestor de ecosistemas de innovación corporativa. Nuestra misión es transformar compañías de manera racional y – en compás con sólidas estrategias – generar espacios para que la innovación aterrice de manera asertiva, entendible y eficiente.
El camino de las personas está marcado por muchos fracasos, tropiezos y situaciones adversas. Estos eventos nos moldean y nos convierten en quienes somos, afectan profundamente en la aversión al riesgo y el carácter de las personas. La capacidad que algunos tenemos de sobreponernos al fracaso y aprender de él es llamada resiliencia.

Según la RAE, la resiliencia es “la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”. Mi experiencia profesional me ha dado la oportunidad de tratar con muchísimos emprendedores, entre otras, esta resiliencia es una característica imprescindible en el camino del emprendedor. Pero ¿acaso somos resilientes por naturaleza o esta se puede aprender? En mi opinión la resiliencia se puede aprender, se fomenta desde el colegio y se potencia o reafirma en el entorno.

Nuestra cultura suele condenar el fracaso, suele verse una mancha negra que no sólo queda en la persona sino que crece y las rodea de un halo que repele. En otras culturas, el fracaso es visto como un aprendizaje. Los emprendedores suelen aprender de los errores rápidamente y usan este aprendizaje a su favor para buscar soluciones. La resiliencia combina muchos factores de personalidad (uno es el aprender del fracaso), otros son:

·         Tolerancia a la frustración, te dirán que no, seguramente existirán algunos fallos pero estos llevarán en un camino zigzagueante a una mejoría en la propuesta de valor o en el modelo de negocio.

·         Perseverancia, seguir hasta conseguir el objetivo

·         Flexibilidad, si bien el objetivo es claro, hay conciencia de que se deben explorar nuevas y diversas formas de solución.

·         Optimismo, las personas resilientes ven la luz al final del túnel, ven éxito en el horizonte

·         Pies en la tierra, saben dónde están, calculan riesgos, fallan y se levantan. Son soñadores pero a la vez tienen conciencia de lo que sucede.

·         Sociabilidad, se apoyan en las personas, son esponja, van aprendiendo y oyendo, están atentos a lo que sucede e integran estos aprendizajes en sortear las dificultades que se presentan al enfrentarse a entornos adversos o poco favorables.

En Investa VB fomentamos el aprender de los errores desde los Fuck up Nights, eventos en los que 3 emprendedores comparten de una manera distendida sus fracasos. En estos años he podido aprender muchísimo del camino que otros pasaron e inspirarme con sus historias. Las condiciones actuales hacen hoy aún más necesario que antes que la resiliencia sea fomentada en la población. Quiero terminar estas líneas con una frase que aprendí en el colegio: “La grandeza del hombre radica en levantarse cuando hay una caída”.

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